Presidente del banco central de Perú pide cautela con política monetaria

El presidente de más larga data de un banco central en Latinoamérica, Julio Velarde, afirmó que es esencial tener la inflación bajo control para poder asumir una política monetaria más asertiva en Perú. Velarde compartió estas reflexiones en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional celebradas en Marruecos.

La postura del banco central peruano respecto a los mercados es de cautela, centrada en llevar la inflación hacia el objetivo establecido. “Estamos convencidos de que regresaremos a la meta inflacionaria. Pero esa convicción está anclada en la implementación de una política monetaria que nos permita atenuar efectivamente la inflación”, manifestó Velarde.

En los últimos meses, Perú ha emulado a otras grandes economías latinoamericanas, como Brasil y Chile, reduciendo las tasas de interés para impulsar el crecimiento. En octubre, el banco central anunció un segundo recorte consecutivo, disminuyendo la tasa de interés de referencia al 7.25%, desde el 7.50% anterior.

Velarde minimizó las preocupaciones sobre el aumento en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, proyectando que la Reserva Federal iniciará recortes de tasas gradualmente a partir del segundo semestre de 2024. Añadió que, actualmente, los bancos centrales latinoamericanos mantienen una posición cautelosa, dadas las incertidumbres inflacionarias.

A pesar de que la inflación anual de Perú disminuyó al 5.04% en septiembre, continúa excediendo la meta inflacionaria del banco, establecida entre el 1% y el 3%. Si bien Velarde había anticipado inicialmente que la inflación se alinearía con el objetivo para finales de 2023, ahora estima que esto podría posponerse hasta el segundo trimestre de 2024, en parte debido al impacto del fenómeno de El Niño. Este evento climático podría elevar los precios de los alimentos, dada su influencia sobre las lluvias en las zonas agrícolas del norte peruano.

Concurrentemente, la economía peruana experimentó una contracción del 1.3% en julio respecto al año anterior, prolongando su estado recesivo. Tras reducir la proyección de crecimiento económico para este año al 0.9%, Velarde confía en que, a pesar de los desafíos, la economía mantendrá un crecimiento positivo en 2023.