Presidente de Panamá promete detener migración irregular con apoyo de EE.UU.

El recién investido presidente de Panamá, José Raúl Mulino, ha jurado abordar de manera decisiva la problemática de la migración irregular a través de la selva del Darién, con la colaboración de Estados Unidos. Mulino, quien asumió el cargo este lunes, anunció en su discurso inaugural que su gobierno no permitirá que Panamá continúe siendo un país de tránsito para los migrantes ilegales.

La ceremonia, que tuvo lugar en el Centro de Convenciones Atlapa, contó con la presencia de varios líderes regionales, incluidos el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el de Costa Rica, Rodrigo Chaves. Durante el evento, Mulino recibió la banda presidencial de manos de Dana Castañeda, presidenta del Legislativo.

Como parte de su plan, Mulino firmará un memorándum de entendimiento con Estados Unidos para iniciar el cierre de la frontera en la jungla del Darién a la migración procedente de Sudamérica. Este acuerdo implicaría la financiación estadounidense de vuelos para repatriar a migrantes que cruzan esta área sin documentos.

A pesar de los desafíos que presenta la implementación de esta política, Mulino se muestra firme en su compromiso de controlar la situación, que ha calificado de crisis humanitaria y un grave impacto ambiental y económico para Panamá.