Presidente de Ecuador sale ileso de un atentado armado: “No vamos a permitir que la violencia frene al país”

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, fue víctima de un intento de asesinato este martes, cuando su caravana presidencial fue atacada a balazos y pedradas en el sur del país, en medio de las movilizaciones convocadas por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) contra la eliminación del subsidio al diésel.


El incidente ocurrió cuando el mandatario se dirigía hacia la provincia andina de Cañar, donde tenía programada una actividad pública. Según confirmó la ministra de Ambiente y Energía, Inés Manzano, el vehículo presidencial presenta signos de impactos de bala, aunque Noboa salió ileso.
“Aparecieron unas 500 personas lanzando piedras y, obviamente, también hay signos de bala en el carro del presidente”, declaró Manzano ante la prensa, quien añadió que el ataque “no detendrá el trabajo del Gobierno”.


Tentativa de asesinato
El Ejecutivo ecuatoriano presentó formalmente una denuncia por tentativa de asesinato ante la Fiscalía. “A las 2:41 de la tarde presentamos la denuncia en el cantón Tambo, cuando el presidente se aprestaba a participar en el evento”, informó Manzano.
Las autoridades confirmaron la detención de cinco personas, quienes serán procesadas por los delitos de terrorismo e intento de asesinato. La audiencia de flagrancia se programó para la tarde del mismo martes.
Un comunicado de la Presidencia precisó que “el vehículo del señor presidente recibió impactos de piedras y posibles balas que están en análisis de criminalística”.


“Son células criminales”
El Gobierno ecuatoriano evitó responsabilizar directamente a la Conaie del ataque. Manzano subrayó que “las comunidades ancestrales no están involucradas” y señaló que el atentado habría sido cometido por “células criminales que buscan generar terror y desestabilización”.“Esto no lo vamos a permitir. El presidente está bien y continuará con su itinerario. No vamos a permitir que la violencia frene al país”, sostuvo la ministra.
El Ejecutivo calificó el atentado como parte de una estrategia de desestabilización política por parte de “grupos radicalizados” que pretenden frenar la entrega de obras públicas y alterar el orden interno.


Crisis social y económica
Desde el 22 de septiembre, Ecuador vive una ola de protestas lideradas por la Conaie, que rechaza la eliminación del subsidio al diésel, medida que elevó el precio del galón de 1,80 a 2,80 dólares. Las movilizaciones han incluido bloqueos de carreteras, enfrentamientos con la policía y actos de sabotaje.
La situación se ha convertido en uno de los mayores desafíos del gobierno de Noboa, quien asumió el poder en noviembre de 2023 prometiendo restaurar la seguridad y la estabilidad económica tras el periodo de violencia que marcó la gestión de Guillermo Lasso.


“La ley aplica para todos”
Horas después del ataque, Daniel Noboa reapareció públicamente en un acto en la ciudad de Cuenca, donde reiteró su rechazo a la violencia y aseguró que continuará con sus actividades oficiales.
“Esas agresiones no se aceptan en el nuevo Ecuador. La ley aplica para todos. No vamos a permitir que un grupo de vándalos impida que trabajemos por ustedes”, expresó el mandatario frente a simpatizantes.
Noboa, quien ha impulsado una política de mano dura contra el crimen organizado, enfrenta ahora el reto de mantener la gobernabilidad en medio de un clima social cada vez más tenso y con amenazas que, por primera vez, han puesto en riesgo su propia vida.