En una reciente conferencia de prensa, la presidenta de Perú, Dina Boluarte, ha afrontado la controversia sobre su posesión de varios relojes Rolex y joyería de lujo, manifestando que estos eran “meros préstamos” de Wilfredo Oscorima, gobernador de Ayacucho y amigo cercano. Boluarte aclaró que, al no ser propietaria de los relojes, no era necesario incluirlos en su declaración de bienes y rentas.
Además, la presidenta detalló que las joyas halladas por la Fiscalía, incluidos collares y pendientes, corresponden a “bisutería” de la marca Unique, con la cual aseguró haber contado por más de ocho años. En este punto, Boluarte destacó que tales accesorios son considerados “bisutería fina”, contradiciendo cualquier suposición de alto valor económico.
La mandataria también culpó al abogado Mateo Castañeda por el retraso en abordar públicamente el caso Rolex, siguiendo su consejo de priorizar las respuestas ante la Fiscalía. No obstante, esta versión fue disputada por el abogado de Oscorima, Humberto Abanto, quien negó que su cliente hubiese prestado o regalado los relojes a Boluarte. Oscorima mismo reforzó esta negación, desvinculándose completamente del asunto.
Finalmente, Boluarte admitió haber olvidado devolver la tarjeta de autenticidad de uno de los relojes a Oscorima, describiendo el olvido como un descuido involuntario. Este incidente suma otra capa a la saga en curso, que sigue generando debate y escrutinio público sobre las posesiones de la presidenta y sus implicaciones políticas.




