Alabado seas, mi Señor,
por la hermana nuestra madre tierra,
la cual nos sostiene y gobierna
y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas (San Francisco de Asís).
Israel Tolentino
San Juan Pablo II en 1979, nombró a San Francisco de Asís patrono de la Ecología, para quien, cuidar la naturaleza y las criaturas con respeto y dignidad era esencial.

La Diócesis de Huánuco fue establecida en 1865, su distribución geográfica no coincide con la división política, visitada por santo Toribio de Mogrovejo en el siglo XVI, un hecho que subraya su importancia.
Pozuzo, es el enclave fundado en la Selva Alta (Rupa-Rupa) en 1857, debe estar entre las parroquias más retiradas del centro de administración apostólica. El padre Elton Morales es el párroco de esta feligresía, por estos días organizó y llevó a cabo el “Concurso biográfico de Santos modelos de vida a través del reciclaje” con el sentir de la sinodalidad: caminemos con los santos para fortalecer el cuidado de la casa común.
Estudiantes llegados desde lugares distantes como Codo de Pozuzo, Caña Chacra, Oso Mayo, Santa Virginia y San Salvador a un promedio de hora y media de viaje en camioneta, y lugares cercanos como Alexander Von Humboldt, Santa Rosa y Pozuzo. Todos con la misma consigna, ánimo, esmero, pasión y sobre todo compromiso medio ambiental, jóvenes estudiantes de las diferentes instituciones educativas ubicadas entre los ríos Huancabamba, Santa Cruz y otros pequeños riachuelos organizados en su recolección de elementos que se pudieran reutilizar. Cabe la pregunta: ¿la conciencia medio ambiental es una experiencia transversal en la formación estudiantil? La respuesta es sí, colaboraron con el área de Religión las áreas de Ciencias Sociales, Comunicación, Arte y Cultura.

Es importante apreciar desde este remoto lugar de la diócesis, que no hay un medio de transporte que conecte directamente Pozuzo con Huánuco, haciendo esto una peripecia digna de narrarse. Desde hace más de un siglo y medio los pueblos de estos valles han mantenido una relación estrecha y sostenible con su habitat y, como todos los lugares del país, en estos tiempos se confrontan con el cambio de paradigma, su “normal” convivencia con la selva amazónica se ha visto alterada por la tala de bosques, uso del plástico, de motos lineales, vehículos personales, turismo informal y la sutil treta tecnológica que nos aleja de la vida natural; si bien, la comunicación y el transporte han sido deseados desde antiguo, hoy son los medios que más mella incitan en el hábito ciudadano.
El encuentro con la religiosidad, definida en estos poblados como resistencia cultural, le da a este concurso un enfoque concreto. La encíclica del Papa Francisco: Laudato Si, del 2015, se centra en el cuidado del entorno natural y de todas las personas, así como en la relación de Dios, los seres humanos y la Tierra y, la exhortación apostólica Laudate Deum del 2023, describe el cambio climático como uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la comunidad mundial.

Cuando la religión entendida como vida y camino se hermana con el progreso como fe y razón (Fides et Ratio) es lámpara en estos tiempos desangelados (frase de un amigo crítico de arte) entenderla y practicarla es prioridad.
El padre Elton, mientras bebe un jugo de Quito-quito resume el concurso: “La santa intención de la Iglesia, según el sentimiento de Cristo Salvador de nuestras vidas, nos invita a practicar la espiritualidad, a amar a Dios con todo nuestro ser y cuidar su creación. La única especie que destruye su mundo es el ser humano. El papa Francisco, nos recuerda el cuidado de la casa común, la ecología es interés de todo ser viviente, cristiano o no cristiano, porque el mundo, el planeta es de todos. El tesoro más preciado que nos da Dios, es el agua, la tierra y el oxígeno, elementos imprescindibles para todo tipo de vida”.
Los ganadores fueron todos los jóvenes participantes, cada uno regresó a su localidad con una sonrisa enorme, llevando el mensaje y compromiso ecológico brillando en cada mirada (Pozuzo, julio 2024).




