PORQUE LA VIOLENCIA Y NO LA COOPERACIÓN PRIMA EN LOS HUMANOS

PORQUE LA VIOLENCIA Y NO LA COOPERACIÓN PRIMA EN LOS HUMANOS

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios Jiménez

Lo cierto es que somos animales y que para entendernos es indispensable aceptar que nuestro lado animal es una parte integral de nuestra humanidad y no una colección de bajos instintos. Nos lo revela Pablo Rodríguez Palenzuela, en su libro ¿Cómo entendemos a los humanos?

Me atrajo mucho la atención el título de este libro y, desde luego, me puse a pensar en el camino recorrido y por qué tenemos el comportamiento que a veces optamos, cuando sabemos que nos aparta de lo más querido o ansiado por el ser humano, cuál es su realización y ser feliz. Es extraordinario la manera como trata sobre el evolucionismo y la selección natural, habla de los mecanismos de replicación del ADN y su fiabilidad y cuando esta falla se produce lo que llamamos mutaciones, produciendo algunas veces sus efectos en la descendencia, y ahí va uno de los problemas que quisiera abordar, los peruanos somos descendientes de una raza que tenía un pensamiento holístico. Es decir, todo está concatenado: naturaleza, sociedad y pensamiento.

Sabemos por los aportes de Darwin y sus seguidores que la evolución fue gradual, no todos evolucionamos al mismo ritmo y en las mismas circunstancias, la tierra sigue su proceso evolutivo y conjuntamente con ella los seres vivos que la habitan. Encontramos en el Perú fósiles de megaterios en La Huaca, cerca de Paita, encontramos valvas marinas fosilizadas en las alturas de Pasco y Huánuco, lo cual nos indica que el territorio peruano no fue igual durante estos miles de millones de años.

La Biología evolutiva planteada por Darwin sobre el origen común de los seres vivos, la selección natural y el cambio gradual es aceptada como lo más razonable. Ha servido como piedra angular para responder a la pregunta de dónde venimos y que la filosofía griega corroboró con esta problemática, y los actuales hablan del diseño inteligente. Luego surge el Darwinismo social y da lugar a la política social como la esterilización forzosa para los seres genéticamente deficientes, que quién sabe influyó en las ideas de Hitler con respecto a las ideas eugenésicas, pero esto más se relaciona con la biofobia dando lugar al eurocentrismo. Para los orígenes de la Antropología son importantes los aportes de Locke y de Franz Boas, este último con sus estudios sobre cultura; bien, hoy sabemos que los humanos somos una especie homogénea y que la clasificación de razas no tiene sentido. Es importante entender y estudiar la evolución biológica y cultural, hoy sabemos que nada se mantiene estático.

Luego vemos los miedos de Pinker, que podría justificar las desigualdades y el miedo a ser imperfectos o a los determinismos.

Lo que es importante entender es que al igual que nuestra cultura ancestral es holística y todo está concatenado, hoy debemos entender que somos el reflejo de la naturaleza y la crianza. Y entonces, la moral humana es el producto de la evolución humana que nos permite superar los egoísmos individuales en beneficio del grupo o de los demás, es pensar en el otro y no solo en el yo.

Pues la cooperación ha sido uno de los pilares del éxito, tal como lo demuestra nuestras grandes obras de ingeniería, tanto en el gran camino Inca, como en las estructuras monumentales, y que cuando no podemos explicarnos que son producto de la cooperación y trabajo colectivo, achacamos que son producto de seres extraterrestres.

El eje de las religiones y durante miles de años llevamos hablando del bien y del mal, y de la forma correcta de comportarnos. Bueno, la ética ha hecho un abordaje diferente a la religión, en el sentido que los códigos no son sagrados sino objetivos y necesarios para no destruirnos, entendiendo que los códigos humanos son para mejorar la vida de las personas y no para mellar su dignidad.

Entender y aceptar nuestra naturaleza animal y evolutiva, y el papel que juegan tanto la biología como la cultura en nuestro comportamiento, nos permite reflexionar sobre cómo podemos fomentar la cooperación y el bienestar en nuestra sociedad. En lugar de centrarnos en la violencia y el egoísmo, podemos promover la empatía, la solidaridad y el respeto mutuo como valores fundamentales que nos unen como seres humanos, más allá de las diferencias culturales y étnicas.

En resumen, es esencial reconocer y aceptar nuestra naturaleza compleja como seres humanos y comprender que la cooperación y la empatía son elementos clave para el progreso y la convivencia pacífica. A través de la educación, el diálogo y la comprensión mutua, podemos superar los obstáculos que nos separan y trabajar juntos para construir un futuro más inclusivo y armonioso para todos.