La propuesta de Julio César León para convertir a Huánuco en la nueva capital del Perú
En una reciente entrevista con Diario Ahora, el economista Julio César León Benítez, especialista con amplia experiencia en consultoría y matemáticas aplicadas, propone una solución audaz para los problemas de Lima: trasladar la capital de Perú a Huánuco. En su opinión, Lima enfrenta una serie de desafíos crecientes, como la falta de agua, la congestión urbana, el caos en el tráfico y la inseguridad, que comprometen su sostenibilidad a largo plazo. Según León, la propuesta de mover la sede del gobierno a Huánuco podría ofrecer una respuesta estratégica a estos problemas y, al mismo tiempo, promover una mayor descentralización del país.
Los problemas de Lima: una crisis inevitable
León comienza explicando los principales problemas que enfrenta Lima, destacando que las condiciones de vida en las zonas marginales son deplorables. “Las zonas periféricas de Lima no tienen acceso adecuado a servicios básicos como el agua. Esta situación es insostenible y empeorará con el tiempo, especialmente por el impacto del cambio climático”, afirma. Asimismo, subraya el crecimiento desordenado de la capital, que ha derivado en uno de los tráficos más caóticos del mundo, junto con una creciente inseguridad y contaminación.
Uno de los problemas más preocupantes, según León, es la escasez de agua. Lima depende de tres ríos principales —el Chillón, el Rímac y el Lurín— cuyas fuentes, mayormente alimentadas por el deshielo de los glaciares, podrían secarse en el futuro. La creciente urbanización, sumada a la disminución de estas fuentes naturales, coloca a la capital en una situación crítica. León subraya que la desalinización del agua de mar, una de las soluciones técnicas propuestas, sería extremadamente costosa y tendría serios impactos medioambientales, lo que la hace inviable como solución a largo plazo.
Huánuco como nueva capital: una opción estratégica
En este contexto, León sugiere que la solución más lógica sería trasladar la capital a Huánuco, una ciudad que, por su ubicación y características geográficas, ofrecería múltiples ventajas. “Huánuco está a una altitud de 2,000 metros, lo que facilita la construcción de infraestructura, como un aeropuerto capaz de recibir aviones de gran tamaño, algo que no se puede lograr en zonas más altas como Chinchero o Cerro de Pasco”, explica León.
Además, resalta que Huánuco se encuentra en una ubicación central en el país, equidistante de las zonas costeras y la selva, lo que permitiría un mejor acceso a todas las regiones. Asimismo, su clima es más favorable que el de otras ciudades del altiplano, lo que contribuiría a un desarrollo urbano más equilibrado y sostenible.
Un proyecto gradual y sostenible
León es consciente de que un proyecto de esta magnitud no se puede realizar de manera precipitada. Propone un plan de desarrollo paulatino, comenzando por la construcción de una sede del Gobierno y algunos ministerios en un área de aproximadamente 30 km de diámetro. “No se puede hacer un traslado completo como se hizo en Brasil con Brasilia, que dejó al país sin recursos. Debemos hacerlo por partes, con una planificación a largo plazo”, comenta el economista.
El reto de la viabilidad política y económica
Uno de los mayores obstáculos, según León, será convencer a los políticos que residen en Lima de los beneficios de este traslado. “Los gobernantes viven bien en Lima y no verán la necesidad de mudarse a una ciudad con solo 300,000 habitantes”, argumenta. Además, añade que es fundamental evitar trasladar el Congreso inicialmente, ya que eso podría frenar cualquier avance en la propuesta. “El cambio debe comenzar por el poder ejecutivo, dejando al Congreso en Lima por ahora. Si se intenta mover todo a la vez, la resistencia política será demasiado grande”, advierte.
En términos económicos, León es realista respecto a los costos del proyecto, pero destaca que este debe ejecutarse de manera gradual. “No se puede construir una ciudad completa de un día para otro, pero sí se puede empezar con algunas instituciones clave”, sugiere. También menciona que un elemento crucial para el éxito del proyecto será la construcción de una vía férrea que conecte Huánuco con el puerto de Chancay, lo que impulsaría el crecimiento económico de la región y facilitaría la conexión con Brasil.
La descentralización como objetivo final
Más allá de los beneficios para Lima y Huánuco, León subraya que el traslado de la capital podría promover la tan ansiada descentralización en el Perú. Actualmente, Lima concentra el 45 % de la inversión pública y privada, lo que genera un desarrollo desbalanceado en el resto del país. “Es absurdo que la capital concentre tantos recursos cuando otras regiones están desatendidas. La descentralización no solo es necesaria, sino urgente para el bienestar del país”, enfatiza.
El economista también señala que el traslado de la capital podría ayudar a mitigar la influencia de las mafias y grupos de poder que se han formado en torno al gobierno central en Lima. “Si las instituciones están más dispersas, será más difícil que estos grupos mantengan el control que tienen ahora sobre el aparato estatal”, sugiere León.
Dato:
Según León, es sumamente importante construir una vía férrea que conecte Brasil con el puerto de Chancay, atravesando la región de Huánuco, este tren no solo facilitaría el comercio entre ambos países, sino que también sería un motor clave para el desarrollo de la región central de Perú, en especial para Huánuco. Esta vía férrea permitiría reducir significativamente las distancias y tiempos de transporte entre Brasil y el Pacífico, lo que ofrecería una alternativa más eficiente al transporte marítimo actual. Además, Huánuco, por su ubicación geográfica, se convertiría en un eje logístico esencial dentro de esta red.




