La percepción negativa que enfrenta la presidenta Dina Boluarte ha sido objeto de intensos debates en el ámbito político. Según un reciente estudio de CB Consultora, la mandataria peruana obtuvo una calificación negativa del 76.4 % en noviembre de 2024, ubicándola como la presidenta con peor evaluación en Sudamérica. Incluso Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, quien tradicionalmente ha enfrentado críticas severas, ha experimentado un incremento en su popularidad regional con una percepción positiva del 19.7 %, mientras Boluarte continúa en descenso. En este contexto, Ángel Manero, titular del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), declaró en entrevista con RPP —según informó Renato Silva en Infobae— que el gobierno no debe medirse únicamente por encuestas, sino por sus resultados a largo plazo. “Son problemas que se arrastran de hace muchísimo tiempo y no se van a resolver en semanas”, afirmó.
Un gobierno con visión a largo plazo
Manero insistió en que la gestión de Boluarte está orientada hacia el mediano y largo plazo, destacando que la presidenta no gobierna basándose en encuestas. Por su parte, Boluarte expresó en un evento reciente que siente el cariño de los ciudadanos durante la entrega de obras públicas. “No gobernamos en función a las encuestas”, afirmó.
Inseguridad y crimen organizado: temas clave
Uno de los mayores retos que enfrenta el gobierno de Boluarte es el incremento de la inseguridad ciudadana, que ha elevado las cifras de homicidios y delitos violentos. A pesar de las críticas, el ministro Manero destacó avances en la lucha contra el crimen organizado. “El accionar de la organización criminal conocida como ‘Tren de Aragua’ se ha reducido significativamente”, señaló.
Aunque las cifras delictivas siguen siendo alarmantes, Manero defendió las acciones del Ejecutivo y destacó que los cambios estructurales requieren tiempo. “Estamos trabajando en soluciones integrales que permitan resultados sostenibles en el tiempo”, aseguró.
Desafíos legislativos y apoyo del Congreso
Otro aspecto que genera controversia son las relaciones entre el Ejecutivo y el Congreso, particularmente en la aprobación de reformas clave para combatir el crimen y mejorar la seguridad. Manero expresó su frustración por la falta de consistencia en el Parlamento. “Finalmente, eso fue una ley del Congreso, pero han cambiado de opinión. El Ejecutivo se pronunciará en su momento”, explicó, refiriéndose a las modificaciones legislativas sobre seguridad.
El desafío de cambiar la percepción
Para analistas, el mayor reto de Boluarte no es solo mejorar las encuestas, sino demostrar que su gobierno puede dejar un impacto positivo en el país. Manero, al evaluar esta situación, expresó confianza en el legado que dejará la gestión de Boluarte. “No importa cómo esté, sino cómo sale”, afirmó, resaltando que el tiempo será el mejor juez del gobierno actual.
Con el futuro político del Perú en constante evaluación, la administración de Boluarte busca implementar cambios que generen una transformación duradera, enfrentando una difícil tarea para revertir la percepción negativa y abordar los problemas estructurales que afectan al país.




