Policía fallecida: Abogado Cajusol denuncia irregularidades en investigación contra anestesióloga 

El abogado Hernán Cajusol, representante legal de la médica anestesióloga Ana Patricia Machuca Mori, brindó una entrevista en la que abordó el caso de su patrocinada, quien se encuentra bajo investigación por un presunto homicidio culposo en el marco de una intervención quirúrgica.

Cajusol señaló que, a pesar de tratarse de un delito a título de culpa, el Ministerio Público solicitó prisión preventiva para los cuatro investigados, argumentando que se trata de un delito doloso. Sin embargo, el abogado defendió la posición de que “se trata de un desenlace fatal producto de los riesgos quirúrgicos inherentes a este tipo de intervenciones, y no de una intención de causar daño”.

Argumentó que “nadie tiene la intención de matar” y que este “desenlace fatal” ocurre por los riesgos inherentes a este tipo de cirugías.

Asimismo, Cajusol denunció arbitrariedades en el proceso, como la detención preventiva de 48 horas a la doctora a pesar de tratarse de un delito culposo que no lo justifica. Además, critica el pedido fiscal de prisión preventiva para Machuca Mori y los otros tres investigados, considerándolo “arbitrario”.

Audiencia

La audiencia para discutir la prisión preventiva se realizaría el sábado por la mañana, según trascendidos extraoficiales. Cajusol espera la notificación formal para “poder enfrentar este pedido arbitrario”.

Sobre la autopsia, ésta revelaría que la causa de muerte fue “asfixia” debido al cierre de una de las vías respiratorias de la paciente. Esto formaría parte de los riesgos quirúrgicos, según Cajusol. Agrega que los médicos “hicieron el máximo esfuerzo por mantenerla con vida”, pero el desenlace fatal fue “cuestión de minutos”.

Cajusol señala que una junta médica deberá determinar si existió negligencia. Por ahora, sólo se conocen las causas de muerte pero no cómo se originaron. Considera “apresurado” que la Fiscalía catalogue el hecho como un delito doloso.

Finalmente, indica que Machuca Mori y los otros investigados tienen “toda la voluntad” de reparar el daño a la familia de la víctima, pero ésta ha rechazado hasta ahora cualquier acuerdo. Deja la puerta abierta a un eventual acuerdo reparatorio en el futuro.