Un operativo policial ejecutado en la provincia de Puerto Inca permitió desarticular una presunta actividad de minería ilegal en el caserío 13 Tiros, a orillas del río Pachitea. La intervención, realizada por personal policial de la zona, culminó con la ubicación y destrucción de una balsa draga completamente equipada, valorizada en más de S/ 170,000, utilizada —según la autoridad— para la extracción ilícita de minerales.
La información fue confirmada por el general PNP José Luis Gonzales Quintero, jefe de la Región Policial Huánuco, quien señaló que la acción forma parte de los operativos sostenidos orientados a proteger los recursos naturales y frenar actividades ilegales en zonas ribereñas y de difícil acceso.
De acuerdo con el reporte policial, al momento de arribar al punto de intervención, los agentes observaron a una persona con el torso desnudo que salió de la embarcación tipo “balsa draga” y emprendió la fuga. Se inició una persecución inmediata, pero no se logró ubicar al sospechoso debido a la geografía del terreno y la vegetación del lugar, factores que habrían facilitado su escape.
Durante la diligencia, los efectivos hallaron una balsa draga operativa y equipada con motores, bombas de succión, tuberías, mangueras, alfombras clasificadoras, combustible y otros implementos empleados para la extracción ilegal. Todo el conjunto, según estimaciones oficiales, supera los 170 mil soles en valor, por lo que su incautación representó un golpe significativo a quienes estarían detrás de esta actividad.
Conforme al Decreto Legislativo N.° 1100, que regula acciones de interdicción contra la minería ilegal, y con conocimiento del Ministerio Público especializado en materia ambiental, se dispuso la interdicción total del material encontrado. En ese marco, se procedió a la inutilización e incineración de los equipos e insumos hallados, con el objetivo de impedir que vuelvan a ser utilizados en actividades ilícitas.
La Policía informó que continuará con las operaciones de control en la región, especialmente en zonas donde se reportan ingresos clandestinos a ríos y quebradas. La institución reiteró que estas intervenciones buscan salvaguardar el ecosistema, frenar la contaminación de las fuentes de agua y garantizar la seguridad de las comunidades cercanas, mientras las investigaciones continúan para identificar a los responsables que lograron escapar del lugar.




