Polémico hallazgo en caso Rolex: muñeco relacionado con magia negra en posesión de Boluarte

El pasado 31 de marzo, en pleno Viernes Santo, la Fiscalía y la Policía Nacional del Perú (PNP) realizaron un allanamiento en Palacio de Gobierno y en la vivienda de la presidenta Dina Boluarte como parte de las investigaciones del denominado “Caso Rolex”. Durante la intervención, según relató el periodista Ernesto Cabral, se habría encontrado un muñeco relacionado con prácticas de brujería en el interior de la cartera de la mandataria.

Cabral, autor del libro Rolexgate, compartió detalles del hallazgo en una entrevista con Exitosa. Según su investigación, miembros de la PNP y la Fiscalía encontraron en el bolso de Boluarte un muñeco de colores negro y rojo que, en lugar de pies, tenía cabezas humanas. “Cuando le pidieron su cartera, su reacción inicial fue de resistencia. Dijo: ‘¿Por qué quieren mi cartera?’. Tras insistir, abrió su bolso, y encontraron este objeto que, según expertos consultados, podría estar relacionado con prácticas de magia negra”, señaló el periodista.

¿Un amuleto de protección o algo más?

El hallazgo ha generado un intenso debate sobre las creencias y la personalidad de Dina Boluarte. Ernesto Cabral explicó que su libro recoge testimonios de fuentes cercanas que describen a la mandataria como una persona desconfiada y dada al uso de amuletos.

“Ella es conocida por esperar hasta que otros prueben la comida antes de comerla, una práctica que, según sus allegados, refleja una personalidad cautelosa y precavida. Este muñeco encaja con esa narrativa”, comentó Cabral.

El muñeco, de acuerdo con especialistas consultados para Rolexgate, podría haber sido empleado como un símbolo de protección o incluso para causar daño a alguien. Aunque no se han presentado pruebas definitivas sobre su propósito, la revelación ha añadido un nuevo ángulo de polémica en torno a Boluarte.

El Caso Rolex: orígenes de la investigación

La intervención de la Fiscalía y la PNP se enmarcó en las investigaciones por el “Caso Rolex”, que surgió a inicios de este año tras la aparición pública de Dina Boluarte usando un reloj Rolex, un artículo de lujo que generó cuestionamientos en la ciudadanía.

La controversia aumentó cuando Boluarte dio explicaciones contradictorias sobre el origen del reloj. Inicialmente, afirmó que los relojes que usa eran adquiridos con el fruto de su trabajo. Sin embargo, posteriormente señaló que el Rolex era un préstamo del gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima.

Por su parte, Oscorima aseguró en una primera declaración que el reloj había sido entregado como un regalo para un familiar, contradiciendo la versión de Boluarte. Estas inconsistencias llevaron a que la Fiscalía ordenara los allanamientos en busca de pruebas sobre un posible desbalance patrimonial o irregularidades vinculadas al reloj.

Implicaciones políticas y sociales

El hallazgo del muñeco durante el allanamiento ha desatado una ola de críticas y especulaciones sobre la figura de Dina Boluarte. Algunos sectores políticos han aprovechado el incidente para cuestionar su credibilidad y liderazgo, mientras que otros advierten sobre un intento de desviar la atención de los problemas más graves que enfrenta el país.

Para Ernesto Cabral, el muñeco y las anécdotas relacionadas con las costumbres de Boluarte son detalles que humanizan a la mandataria, pero también generan inquietud sobre su estilo de liderazgo. “Es difícil no preguntarse qué motiva estas prácticas. ¿Es un simple hábito personal o refleja un nivel más profundo de desconfianza hacia su entorno?”, señaló el periodista.

Reacciones de la opinión pública

El descubrimiento del supuesto muñeco de brujería ha generado una intensa discusión en redes sociales y en los medios de comunicación. Mientras algunos usuarios lo ven como un tema anecdótico o una práctica personal sin mayor relevancia, otros lo interpretan como un indicador preocupante del entorno de la presidenta y las decisiones que podría tomar.

“Este tipo de hallazgos puede ser utilizado políticamente para desacreditar a Boluarte, pero también plantea preguntas válidas sobre su visión del poder y su relación con los símbolos de protección”, comentó un analista político consultado.

Por otro lado, grupos defensores de la libertad de creencias han señalado que cualquier juicio sobre este tema debería considerar el derecho de Boluarte a tener prácticas espirituales personales, siempre que no interfieran con su gestión pública.

El estado actual de las investigaciones

El “Caso Rolex” sigue avanzando en el ámbito judicial, con la Fiscalía recopilando pruebas para esclarecer las contradicciones en las declaraciones de Boluarte y Oscorima. Hasta el momento, no se han presentado cargos formales contra la mandataria, pero el caso sigue siendo una fuente de preocupación para su gobierno.

En paralelo, el hallazgo del muñeco ha sido mencionado en las investigaciones de Cabral, pero no ha sido incorporado como una evidencia oficial en el caso. La Fiscalía no se ha pronunciado sobre este objeto en específico, dejando en el aire su relevancia en el contexto de las acusaciones que enfrenta Boluarte.

Desafíos para la presidenta Boluarte

Este incidente añade presión a la administración de Dina Boluarte, que ya enfrenta múltiples desafíos políticos y sociales. La mandataria deberá responder no solo a las acusaciones relacionadas con el “Caso Rolex”, sino también a la creciente percepción de desconfianza hacia su liderazgo.

El hallazgo del muñeco y las prácticas descritas por Cabral podrían ser vistas como un elemento de distracción en un contexto de mayores problemas nacionales. Sin embargo, también refuerzan la imagen de una presidenta que opera bajo un constante clima de tensión y precaución.

Conclusión

La controversia en torno al hallazgo del muñeco de brujería en la cartera de Dina Boluarte es un reflejo del complejo entorno político que enfrenta la mandataria. Si bien el objeto podría ser interpretado como un detalle anecdótico, sus implicaciones trascienden lo personal y alimentan debates sobre la confianza, el liderazgo y la transparencia en el ejercicio del poder.

Con el “Caso Rolex” aún en desarrollo, Boluarte deberá gestionar no solo las consecuencias legales, sino también el impacto en su imagen pública. La clave estará en cómo logra enfrentar estas revelaciones y mantener la credibilidad necesaria para liderar el país en un momento de alta incertidumbre política.