Polémica por vestimenta en la Danza de los Negritos: cuestionan a la Cofradía Huallayco Flores por uso de ponchos

Un nuevo episodio de controversia se ha instalado en torno a la Danza de los Negritos, expresión reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación, luego de que ciudadanos y defensores de la identidad huanuqueña cuestionaran públicamente a la Cofradía Huallayco Flores por presuntamente alterar la estética tradicional de esta manifestación cultural. Según la denuncia difundida, el malestar surgió tras observar a integrantes del grupo usando ponchos que no estarían establecidos en la vestimenta tradicional, además de portar pañuelos de gran tamaño con el logo de la cofradía, elementos que —según críticos— no formarían parte del traje histórico.

De acuerdo con lo expresado por conocedores del folklore, estas modificaciones habrían generado una reacción de rechazo debido a que podrían afectar la autenticidad de la danza. La denuncia sostiene que el uso de vestimenta ajena al traje tradicional representaría una tergiversación de la expresión cultural y una ruptura de su estética histórica, lo que habría encendido el debate sobre los límites entre innovación y respeto patrimonial.

El pronunciamiento también refiere que la Danza de los Negritos no es solo una representación artística, sino un símbolo de memoria e identidad, por lo que cualquier modificación visible del atuendo tradicional debería ser evaluada con cuidado para no desvirtuar su sentido cultural.

Según la denuncia, el cuestionamiento principal recae en que los integrantes de la Cofradía Huallayco Flores habrían incorporado ponchos ajenos al vestuario tradicional, elemento que habría sido identificado como uno de los cambios más notorios. También se menciona el uso de pañuelos de gran tamaño con el logo de la cofradía, lo cual —según los críticos— desentonaría con el diseño y la composición clásica de la danza.

Conocedores del folklore citados en el pronunciamiento señalan que estos cambios no serían simples accesorios, sino intervenciones que alteran el conjunto visual histórico. Según su versión, la danza posee una estética definida que forma parte de su valor patrimonial y cualquier variación podría vulnerar su autenticidad.

El malestar, de acuerdo con la denuncia, se ha extendido entre sectores que defienden la identidad cultural de Huánuco, quienes sostienen que la preservación del patrimonio no solo depende de los pasos de baile o la música, sino también del respeto a los elementos materiales que lo representan, como la vestimenta.

La denuncia concluye con un llamado a la Dirección Desconcentrada de Cultura para que intervenga y determine si las modificaciones señaladas constituyen una afectación al patrimonio cultural. Según el pronunciamiento, los ciudadanos exigen que se apliquen sanciones correspondientes en caso se confirme un atentado contra la integridad de las costumbres ancestrales.

De acuerdo con el reclamo, la intervención de la autoridad cultural sería necesaria para evitar que otras agrupaciones adopten modificaciones similares, lo que —según la denuncia— podría abrir una tendencia que altere la autenticidad de la danza a lo largo del tiempo.

Asimismo, se plantea que el debate no busca atacar a una agrupación por su participación cultural, sino resguardar el valor patrimonial y el respeto a las formas históricas reconocidas como parte de la identidad regional.