Presidente de Cámara de Comercio de Huánuco propone alternativas a polémicos dispositivos
La instalación de bolardos en el centro de Huánuco ha generado controversia entre autoridades y comerciantes. Miguel Berrospi Jara, presidente de la Cámara de Comercio, insta a la Municipalidad Provincial a reconsiderar esta medida, alegando que obstaculiza el tránsito y ha causado accidentes. El gremio empresarial busca alternativas para mejorar la movilidad urbana sin afectar la actividad económica.
La discusión sobre los bolardos en Huánuco ha escalado a un nuevo nivel, con el sector empresarial cuestionando abiertamente la efectividad de esta medida implementada por la Municipalidad Provincial. Miguel Berrospi Jara, presidente de la Cámara de Comercio, ha expresado su preocupación por los efectos negativos que estos dispositivos están teniendo en la ciudad.
“Hasta ahora aparentemente no hemos visto que está funcionando, más bien está obstaculizando y ya se han visto algunos accidentes”, declaró Berrospi Jara. El líder empresarial sugiere que se tomen “otras acciones, otras medidas” para abordar los problemas de tránsito y estacionamiento en la ciudad.
La tensión entre el sector comercial y las autoridades municipales se ha intensificado, con el grupo Ahora, que representa a hoteles y restaurantes, considerando presentar una medida cautelar para reevaluar la funcionalidad de los bolardos. Esta acción legal podría obligar a la municipalidad a reconsiderar su estrategia de gestión del tráfico urbano.
Berrospi Jara enfatizó la necesidad de un diálogo constructivo con las autoridades, señalando que la realidad económica de Huánuco difiere significativamente de otras regiones del país. “Nuestra realidad es totalmente diferente y nosotros como ciudadanos tenemos que tomar consciencia de eso”, afirmó. Sin embargo, también reconoció la responsabilidad compartida en el problema: “Nosotros, los que tenemos negocios en el centro, propiciamos a veces al desorden también”.
A pesar de la controversia, el presidente de la Cámara de Comercio hizo un llamado a la conciencia ciudadana, instando a respetar las señales de tránsito y las zonas rígidas sin necesidad de implementar medidas como los bolardos. “Tenemos que trabajar, concientizar nosotros mismos y a todo nuestro entorno, contagiar ese tema de respeto, para tener una ciudad ordenada”, expresó.
Dato:
Según estudios de movilidad urbana, la implementación de bolardos en zonas comerciales puede reducir hasta en un 30% el tráfico vehicular, pero también puede disminuir en un 15% la afluencia de clientes a los negocios locales durante los primeros meses de su instalación, lo que subraya la importancia de un enfoque equilibrado en la planificación urbana.




