En una decisión que sacude nuevamente los cimientos del Ministerio Público, el Poder Judicial ordenó este lunes la reposición inmediata de Delia Espinoza Valenzuela como fiscal de la Nación, dejando sin efecto la restitución de Patricia Benavides, dispuesta por la Junta Nacional de Justicia (JNJ).
El fallo, emitido por el juez Juan Fidel Torres Tasso, del Noveno Juzgado Constitucional de Lima, declaró fundada la medida cautelar interpuesta por Espinoza y suspendió el proceso disciplinario que la había apartado del cargo.
La resolución judicial sostiene que la JNJ vulneró el debido proceso y excedió sus competencias legales, al emitir una decisión sin el acuerdo unánime de sus miembros y sin la debida motivación jurídica, requisitos obligatorios establecidos en la Ley del Procedimiento Administrativo General. El juez advierte que la resolución que repuso a Benavides fue firmada únicamente por el presidente del organismo, lo que —según el fallo— “carece de sustento legal y afecta la autonomía del Ministerio Público”.
“Se dispone la suspensión provisional de los efectos del artículo 3° de la Resolución N.º 231-2025-JNJ (…) y se declara la vigencia del Acuerdo N.º 6579-2024 de la Junta de Fiscales Supremos y de la Resolución N.º 058-2024-MP-FN-JFS, disponiéndose que la recurrente, Delia Milagros Espinoza Valenzuela, continúe ejerciendo el cargo de Fiscal de la Nación”, precisa la resolución.
Con este pronunciamiento, Espinoza retoma temporalmente el máximo cargo del Ministerio Público hasta que se emita una sentencia definitiva en el proceso de amparo. El juez aclaró que su decisión no constituye una designación judicial, sino una medida preventiva para evitar que el litigio pierda eficacia y se consolide una posible vulneración de derechos.
Revés para Benavides y cuestionamiento a la JNJ
El fallo representa un duro revés para Patricia Benavides, respaldada por sectores políticos conservadores y cuestionada por entidades del sistema judicial y la sociedad civil. También profundiza la crisis de la Junta Nacional de Justicia, debilitada por denuncias de interferencia política, pugnas internas y pérdida de legitimidad.
El juez Torres Tasso remarca en su decisión que la JNJ “excedió sus atribuciones” al ordenar la restitución de una fiscal suprema en ejercicio, lo que configuró una “afectación directa” a la autonomía del Ministerio Público y al principio de separación de poderes.
“El órgano disciplinario no solo incurrió en un exceso funcional, sino que comprometió la estabilidad institucional del sistema de justicia”, advierte el fallo.
Una medida que reconfigura el escenario judicial
La restitución de Delia Espinoza reconfigura el tablero en el Ministerio Público, en momentos en que la institución enfrenta presiones políticas y una pérdida de confianza ciudadana. La decisión judicial devuelve a la Junta de Fiscales Supremos la potestad constitucional de decidir sobre su propia autoridad, enviando un mensaje firme sobre la necesidad de respeto a la legalidad y a los límites del poder disciplinario.
En lo inmediato, la medida frena cualquier intento de reinstalar a Benavides y abre un nuevo frente de tensión entre el Poder Judicial y la JNJ. Mientras tanto, el país observa cómo una pugna interna en la cúpula del Ministerio Público se convierte nuevamente en un espejo de la fragilidad institucional del Estado peruano.




