POBRE NUESTRO PERÚ, TAN RICO Y TUS HIJOS TE SANGRAN

LA VOZ DE LA MUJER

Denesy Palacios

14.11.23

Perú, tierra noble y prodigiosa, cuentas con una rica historia desde tiempos inmemoriales, cuna de una gran civilización, que hoy nos llena de orgullo, y nos hace recordar la célebre frase de Luis Valcárcel, de cuando se hacía algo bueno y extraordinario en diferentes sitios del orbe se decía: vale un Perú.

Aun siento la emoción de haber participado en el izamiento del pabellón nacional en la ciudad de Tacna, y escuché decir a nuestros compatriotas, con mucho amor y coraje, juráis defenderla hasta con tu vida, y escuchar frenéticamente a nuestra policía y miembros del ejército que participaban conjuntamente con las autoridades locales: Si juro, y luego en la alocución preparada por el día de la Interculturalidad y la Inclusión de nuestros pueblos indígenas, el representante del Municipio empieza diciendo; rendimos homenaje a nuestros pueblos que siguen resistiendo pese a tantas adversidades, y nosotros les decimos que acá en Tacna, no es donde termina el Perú, sino donde empieza; una razón explicable es ver el patriotismo que se vive en el paseo de la Bandera, como quisiéramos que en todas las ciudades y rincones del país existiera ese fervor patriótico, y que lógicamente no se trata solo de actos rituales, sino que es el sentir y el  actuar en favor de nuestra patria, que por supuesto no solo se engrandece con palabras, sino que nuestro actuar debe ir acompañado de eso que llamamos identidad y que por eso nos sentimos orgullosos, somos herederos de una de las culturas más importantes, me refiero a la cultura andino amazónica, cuantos pueblos quisieran tenerla y nosotros los herederos, no sabemos aquilatarla, y la lapidamos, no solo porque no cuidamos y conservamos nuestro patrimonio cultural arqueológico, sino porque no conservamos la moral que ellos nos enseñaron, como es el ser honesto, ser trabajador, ser veraz; de la noche a la mañana nos hemos convertido en los más mentirosos, en los más ociosos (todos queremos ser jefes o ganar como ellos sin trabajar), y lo peor que nos ha podido pasar es la corrupción, y nos hemos convertido en los más ladrones de nuestro propio presupuesto estatal.

Estos actuares, impulsados por la elite política, que coloca funcionarios a diestra y siniestra, y no precisamente a  aquellos que tengan méritos, sino que se designa o se elige a aquel o aquella ciudadana o ciudadano, que no se rompe las vestiduras por el Perú, porque más está pensando en lucrarse e irse al extranjero, y derrochar y despilfarrar el presupuesto estatal, con viajes que dicen ser de misión oficial y terminan siendo de paseo, es decir, sin contemplar las grandes necesidades y demandas de nuestros hermanos y compatriotas que quedaron a la zaga desde el proceso colonizador, y que lejos de coadyuvar a solucionar semejante deuda que tenemos con ellos, hoy se avergüenzan de su procedencia por estar en la situación de miseria y pobreza que cada vez se recrudece más; y son ellos los que están en situación de vulnerabilidad, porque ni siquiera tienen dos dólares diarios para su subsistencia.

Si siquiera tuviéramos un grado de conciencia de esta actuación, nos daríamos cuenta del gran daño que hacemos a nuestra nación. Vemos dos  cosas fundamentales: la falta de identidad y la educación precaria que tenemos; por eso somos indiferentes a corroborar con el desarrollo tanto social, cultural, económico, político, judicial, científico y tecnológico, por supuesto que aun podemos subsistir, gracias a un pequeño sector de la población, que si ama a su patria e incluso ofrecen su vida hasta el sacrificio, con tal de verla libre y desarrollada, pero no se trata de llegar hasta este extremo; si cada quien participáramos haciendo lo que tenemos que hacer por amor a este hermoso suelo que nos vio nacer.