Pobladores y ronderos masacran a asaltantes

Al menos 600 pobladores de diversos centros poblados del distrito de Molino capturaron a dos presuntos delincuentes acusados de asaltar y robar 20 000 soles al comerciante Carlos Tello Segovia (45), luego de torturarlos y asesinarlos cansados de tanta delincuencia y tratando de hacer justicia por sus propias manos.
El lamentable hecho ocurrió cuando el viernes por la mañana cinco delincuentes, a bordo de una camioneta Station Wagon plomo, interceptaron en la curva del lugar denominado Pashca y asaltaron al comerciante que se dirigía al poblado de Yurajmarca junto con otros familiares a comprar papa.
Los agraviados narraron que los delincuentes provistos de armas de corto y largo alcance descendieron del vehículo, realizaron varios disparos al aire gritando que eran terroristas. Los obligaron a entregar el dinero y todas sus pertenencias y luego fugaron en el vehículo.
Sin embargo, los agraviados solicitaron ayuda a los pobladores y ronderos quienes se organizaron y los persiguieron. Dos de los asaltantes, al verse rodeados, descendieron del vehículo y se dieron a la fuga por los cerros, mientras que los otros tres lograron fugar con dirección a Molino.
Asesinados
La turba enardecida atrapó a Guillermo Sandoval Inocente (46) y a su sobrino Williams Sandoval Retis (27) en el lugar denominado Iscotranca, Buenos Aires, comprensión del caserío Linda del centro poblado de Wichoca, en el distrito de Molino, donde los torturaron a pedradas, machetazos y hasta usaron un arma de fuego para liquidarlos.
El sábado a las 5:00 p. m., policías de Investigación Criminal, el médico legista y un representante del Ministerio Público hallaron los cuerpos en el cerro. Guillermo fue encontrado con el cráneo destrozado y la masa encefálica expuesta. Para asegurar su muerte lo habrían ultimado de un disparo con una escopeta en la cabeza. Mientras que William también terminó con el cráneo destrozado aparentemente a machetazos.
Los agentes hallaron en el lugar un chaleco antibalas con la pinta de la hoz y el martillo, símbolo del grupo guerrillero Sendero Luminoso, una mochila negra conteniendo dos cacerinas de fusil Galil, 34 municiones calibre 7.62 x 51 mm, 31 municiones calibre 9 mm y celulares.
Clama inocencia
Leonidas Sandoval Jara (42) refirió que su hermano Guillermo jamás estuvo involucrado en hechos delictivos, por el contrario, era miembro de la iglesia Alianza Cristiana Misionera en el poblado de Quero. Asimismo, su sobrino William, quien salió de su vivienda el último miércoles indicándole que iría a la fiesta en Pachitea, era miembro de la Marina en el Vraem.
Explicó que las municiones y las pintas senderistas los habrían sembrado para hacerles pasar como si fueran del grupo terrorista. Exigió una profunda investigación.
Sin embargo, los testigos indicaron que Guillermo, antes de ser asesinado, habría entregado 5000 soles al comerciante agraviado y habría delatado a sus cómplices, entre ellos, los conocidos como Lenín y Gróver.