Una tensa y preocupante situación se vive en el distrito de Ninacaca, provincia de Pasco, luego de que un grupo de pobladores del centro poblado de Ranyac presuntamente retuviera por la fuerza al alcalde Pedro Pablo Espinoza Córdova y al gerente municipal Edwin Frisancho Apaza, tras acusarlos de incumplir compromisos asumidos con la comunidad y cometer presuntos actos de corrupción.
Los hechos ocurrieron en horas recientes, cuando decenas de ciudadanos ingresaron violentamente a la sede de la municipalidad distrital, provocando destrozos, agrediendo física y verbalmente a regidores y trabajadores municipales. En medio del caos, testigos reportan que los pobladores obligaron al alcalde y al gerente a abordar vehículos desconocidos, retirándolos del lugar en condiciones aún no esclarecidas.
La Municipalidad Distrital de Ninacaca confirmó el hecho mediante un comunicado oficial difundido en sus redes institucionales, señalando que ambas autoridades se encuentran en paradero desconocido y que su retención constituye un posible secuestro agravado, solicitando la intervención inmediata de la Policía Nacional del Perú y del Ministerio Público.
“La violencia no puede ser el medio para expresar reclamos o desacuerdos. Hacemos un llamado a la paz, al diálogo y al respeto entre autoridades y población”, expresó la comuna a través de su pronunciamiento.
Este episodio ha generado una fuerte conmoción en la región, tanto por el nivel de violencia alcanzado como por la aparente pérdida de control institucional. El Ministerio del Interior aún no ha emitido un comunicado oficial, mientras familiares del alcalde y del gerente exigen respuestas urgentes sobre su paradero y situación de salud.
En el fondo del conflicto se encuentra el malestar social acumulado por años, debido a promesas de obras no ejecutadas, supuestas irregularidades en la administración municipal, y una creciente desconfianza hacia la gestión local. El centro poblado de Ranyac ha sido escenario de reiteradas protestas en los últimos meses.
Organismos de derechos humanos y voceros civiles han pedido que se priorice el restablecimiento del orden democrático, el respeto al debido proceso y se garantice la vida e integridad de todos los involucrados.
Mientras tanto, la región Pasco observa con creciente tensión los acontecimientos que mantienen en vilo a toda la comunidad de Ninacaca.




