Pobladores restringen paso de volquetes por única vía autorizada e impiden eliminar material al 100% en Llicua Alta

El director regional de Gestión del Riesgo de Desastres, Defensa Nacional y Seguridad Ciudadana del Gobierno Regional de Huánuco, Elfer Rimero Bobadilla, afirmó que la quebrada Agorragra, ubicada en el sector Llicua Alta (distrito de Amarilis), se mantiene en una condición de peligro inminente y que la situación ya tendría características de emergencia. Según declaró, el Gobierno Regional viene trabajando en este escenario desde hace tiempo, señalando que el riesgo no es reciente sino que se arrastraría desde años anteriores, razón por la cual se planteó el proyecto de defensa ribereña en la zona.

Rimero sostuvo que el proceso de intervención enfrenta dificultades debido a un componente social que, de acuerdo con su versión, estaría impidiendo culminar la eliminación de material en su totalidad. El funcionario indicó que la población de la parte alta habría restringido el paso por el “único punto autorizado” para la eliminación del material, situación que, según explicó, habría impedido que el retiro se realice al 100%. En ese sentido, calificó el problema como un tema social que requiere acuerdos para evitar que el mismo territorio continúe perjudicándose.

El director regional agregó que desde el Gobierno Regional se han realizado reuniones convocando a espacios como la plataforma regional, con el objetivo de informar que el problema no solo es técnico, sino también social, debido a la negativa o restricciones de la población para permitir el retiro completo del material.

Visitas en noviembre y diciembre
Elfer Rimero Bobadilla señaló que el Gobierno Regional mantiene una evaluación constante del área afectada. Según declaró, se han realizado visitas técnicas en noviembre y en la última semana de diciembre, con participación del equipo de Gestión del Riesgo y especialistas del área de infraestructura. El funcionario explicó que estas inspecciones se han realizado con el fin de evaluar la zona y formular recomendaciones que permitan reducir el peligro, entre ellas, identificar un nuevo punto de eliminación del material, debido a las restricciones existentes en el acceso autorizado.

Rimero indicó que esta recomendación se estaría trabajando de manera articulada con la Gerencia de Infraestructura del Gobierno Regional. Al ser consultado sobre el reporte de vecinos que indican que la contratista habría intervenido de manera parcial, el funcionario respondió que entiende que existen compromisos institucionales en ejecución y que el área competente tiene el tema a cargo. En esa línea, afirmó que se espera que “esta semana o en el transcurso de la semana” se pueda solucionar la situación para salvaguardar a la población.

Sobre la incomodidad expresada por los vecinos, Rimero sostuvo que la molestia sería comprensible, pero insistió en que el problema se enmarca en un tema social donde, según dijo, es necesario que la población y las autoridades logren acuerdos. También expresó que la recurrencia de lluvias intensas sería cada vez más frecuente, razón por la cual indicó que el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) mantiene monitoreo permanente para la protección de la vida y la salud de los habitantes ubicados cerca de la quebrada.

Obras no garantizan riesgo cero
En su declaración, Elfer Rimero remarcó que los proyectos de inversión, como la defensa ribereña, no eliminan completamente el peligro. Según indicó, estas obras sirven para reducir el nivel de impacto, pero el riesgo continuará existiendo. El director regional explicó que el origen del problema estaría vinculado —según su análisis— a la mala planificación del territorio y a la ubicación inadecuada de población en áreas de riesgo, lo que eleva la vulnerabilidad frente a fenómenos naturales.

Rimero manifestó que la gestión del riesgo exige un trabajo permanente y que, incluso después de culminadas obras, se deben mantener medidas preventivas. Por ello, señaló que se ha previsto la identificación de rutas de evacuación, zonas seguras y mecanismos de preparación para que los vecinos puedan desplazarse oportunamente cuando se registre una alerta por lluvias intensas.

Asimismo, indicó que esta labor se realiza no solo en Llicua Alta, sino en diversos sectores de la región. Según afirmó, en el 2025 se ejecutaron trabajos de descolmatación y encauzamiento en provincias como Queropalca y Rondos, y actualmente se estarían realizando intervenciones en Ambo, en el mismo río Huallaga, además de acciones en Huacar y otros puntos críticos.