Más de un centenar de pobladores, acompañados por autoridades locales y representantes de organizaciones comunales, expulsaron por segunda vez a la empresa minera Huallaga SAC del caserío El Árabe, en el distrito de Santo Domingo de Anda, provincia de Leoncio Prado. La medida se ejecutó luego de que la población ratificara el acuerdo adoptado el 10 de enero, mediante el cual exigieron el retiro definitivo del campamento y de la maquinaria pesada instalada en la zona.
Los vecinos sostienen que la actividad minera estaría generando impactos ambientales y se desarrollaría cerca de ríos y quebradas, presuntamente sin respetar las fajas marginales. Según indicaron, estas condiciones representan un riesgo para las fuentes de agua y los ecosistemas locales, por lo que demandaron la intervención de las instancias competentes para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Con presencia de efectivos de la Policía Nacional del Perú, se realizó un diálogo pacífico entre los pobladores y representantes vinculados a la operación minera. Tras la conversación, se concretó el retiro de una retroexcavadora y un cargador frontal, maquinaria que habría permanecido en el campamento. La población consideró esta acción como un avance, aunque insistió en que el retiro debe ser total y definitivo.
Autoridades de distintos distritos respaldaron la medida adoptada por la comunidad y exigieron a las entidades responsables hacer cumplir ordenanzas y resoluciones relacionadas con el uso del territorio y la protección ambiental. En tanto, los dirigentes comunales advirtieron que mantendrán vigilancia permanente para impedir el retorno de actividades mineras en el sector.
Los pobladores reiteraron que su postura responde a la defensa del ambiente y del agua, y solicitaron presencia constante del Estado para evitar nuevos intentos de reinstalación.




