Pobladores de Choras participaron en celebración de Killa Raymi

El diario AHORA acompañó a la renovación del tributo a la Mama Killa, a Ricardo Papa Tucto, presidente de la Asociación de Residentes en Huánuco del centro poblado de San Antonio de Choras, Yarowilca, a Joaquín Tarazona, presidente de la Asociación Regional de Traductores e Intérpretes de Huánuco, y a Ebidio Guillermo Martel, investigador de la cultura Chawin.
En el principio era Killa, la madre Luna, la luz enseña a las comunidades y pueblos la concepción de desarrollo y la vida. Cuando la Luna aparece los pobladores tienen que realizar una fiesta en su honor y los antiguos Yaros simplemente cumplían la orden y celebraban.
La ruta para el distrito de Choras desde Huánuco toma 4 horas de viaje. El lugar más importante antes de llegar a Choras es el pueblo de Ayapiteg, donde una parada es obligatoria, ya que se realiza una costumbre ancestral de pago a los Apus Wamash y Lakshawarina (chica bonita). Este lugar está a 3900 m s.n.m, conocido como Corona del Inca, declarado patrimonio cultural de la nación. Aquí se tiene que pedir permiso a los Apus para ingresar con normalidad y en armonía con la bella naturaleza. El rito consiste en una mesa hecha de una manta con hojas de coca que hay que ofrecer a los Apus y a los cuatro suyos. La mama es quien realiza la ofrenda acompañada de Hamanchawa, el último cacique que peleó con Atahualpa, Joaquín Tarazona es el encargados de realizar este papel.
En Choras, en la plaza ya estaban pobladores vestidos con trajes típicos, con sus sombreros adornados con flores y maíces, kilómetros más arriba está ubicado el centro arqueológico de Garu.
Ebidio Guillermo Martel resaltó que es muy importante realizar esta ceremonia con el objetivo de revalorar el Centro Arqueológico de Garu para el turismo, de la misma forma resaltó que los propios comuneros y las autoridades deben tomar más interés.
Uno de los rituales principales de la ceremonia fue el culto de agradecimiento que se realizo en la plaza de Garu, ubicado en las faldas del impresionante centro arqueológico de la misma contrariamente a lo que muchos creen, el culto a la luna no es un rito de media noche, solo basta que la oscuridad deje ver en todo su esplendor a la Madre Luna, la esperada Mama Killa para dar por inicio a la ceremonia que ocurre aproximadamente a las 7 de la noche, con canticos y baile, también se realizó una fogata con todo el presente, de la misma forma se realizó la chacchada de coca (mascado de coca).
Posteriormente una ves realizado la fogata se dio el inicio al ritual liderado por Joaquín Tarazona donde utilizo unas frutas, granos, hojas de coca y flores todo ello dentro de un paño con adornos de chacana (cruz andina), seguidamente purificó sus manos y todo su cuerpo con hierbas. Primero se toma cada uno de los elementos aire, agua, tierra y fuego todo esto para agradecer por los favores recibidos. Posteriormente la mama Hayde mirando a los cuatro suyos con las manos alzadas recibe la energía y la fertilidad.