Plaza de Armas sigue ocupada por graderías y andamios: vecinos denuncian abandono municipal

Los vecinos de la ciudad de Huánuco expresaron su indignación por la permanencia de graderías, estrados y estructuras metálicas que continúan instaladas en plena Plaza de Armas, pese a que los eventos por la tradicional danza de los negritos culminaron hace varias semanas.

Ciudadanos señalaron que los fierros, tubos y andamiajes ocupan gran parte del espacio público y vienen generando molestias constantes, debido a que interrumpen el tránsito peatonal y afectan el normal desplazamiento de las familias que diariamente transitan por el centro histórico. Según manifestaron, la situación refleja una aparente falta de control por parte de las autoridades municipales, quienes no habrían tomado acciones inmediatas para restablecer el orden y el ornato en el principal punto turístico y cívico de la ciudad.

Los vecinos cuestionaron que, pese a la evidente incomodidad generada, las estructuras sigan instaladas sin explicación clara. Incluso advirtieron que frente a la Plaza de Armas se encuentra funcionando la Municipalidad Provincial, por lo que consideran injustificable que no se actúe con rapidez. Algunos ciudadanos señalaron que la situación da la impresión de una ciudad “sin autoridad”, expresando frases como “Huánuco sin alcalde”, en referencia al presunto desinterés municipal.

Asimismo, recalcaron que el retiro de estas estructuras no solo es un tema de estética, sino una necesidad urgente para garantizar accesibilidad y seguridad para todos los ciudadanos, especialmente para personas con discapacidad.

De acuerdo con los testimonios recogidos, la permanencia de graderías y fierros en la Plaza de Armas estaría afectando principalmente a personas con movilidad reducida. Vecinos denunciaron que usuarios en silla de ruedas no pueden desplazarse con normalidad e incluso tendrían dificultades para ingresar a determinadas zonas de la plaza, debido a la obstrucción generada por las estructuras metálicas.

La situación también perjudicaría a adultos mayores y niños, quienes deben rodear los estrados o transitar por espacios reducidos, aumentando el riesgo de caídas o accidentes. Los ciudadanos indicaron que la plaza, al ser un espacio concurrido, debería mantenerse libre y ordenada, ya que constituye un punto clave de encuentro, descanso y tránsito diario.