Platón: ¿Quieres mandar bien? Primero sirve. Su lección clave de liderazgo

Platón, hace más de 2350 años, nos legó una máxima de liderazgo: “quién no es bueno sirviendo, no será bueno mandando”. Esta idea, crucial para el autocontrol y la justicia, sigue marcando pautas hoy.

El influyente filósofo ateniense Platón, quien vivió hace más de 2350 años, anticipó lecciones cruciales sobre el liderazgo, la ética y el poder. Su famosa frase “quién no es bueno sirviendo, no será bueno mandando” resuena hoy con fuerza, ofreciendo valiosas perspectivas para los más de 100,000 líderes y ciudadanos de Huánuco y el Perú en pleno siglo XXI.

Según la investigación publicada por 20minutos.es/salud, la visión de Platón sobre el poder y la virtud sigue siendo sorprendentemente actual. Nacido en Atenas hace más de 2440 años (aproximadamente en 428/427 a.C.), su extensa obra, compuesta por más de 30 diálogos filosóficos, sigue inspirando la reflexión sobre la gestión de equipos y el autocontrol, elementos vitales en cualquier organización moderna.

Platón: Un Pensador de Hace 2400 Años en un Mundo en Crisis

Platón desarrolló su obra en un período de intensa inestabilidad para la Grecia clásica. Atenas, su ciudad natal, sufría las consecuencias de la devastadora Guerra del Peloponeso (que duró 27 años, entre 431 y 404 a.C.), que culminó con el declive de su democracia. Además, fue testigo de la condena y ejecución de su maestro Sócrates en 399 a.C., cuando Platón tenía aproximadamente 30 años. Este escenario turbulento influyó profundamente en su pensamiento sobre la justicia, el buen gobierno y la necesidad de líderes virtuosos. Su filosofía de las Ideas, o Formas, propuso que existe una realidad inteligible perfecta más allá de nuestro mundo sensible, una teoría que ha fascinado a generaciones por más de 24 siglos.

¿Por Qué “Servir para Mandar” Sigue Siendo Clave Hoy?

La frase de Platón “quién no es bueno sirviendo, no será bueno mandando” encapsula una profunda verdad sobre el liderazgo. No es solo una cuestión de humildad, sino de adquirir la experiencia y la disciplina necesarias antes de asumir el poder. Platón, quien dedicó casi 50 años a la filosofía, afirmaba en obras cumbres como *La República* y *Las Leyes* (cada una con cientos de páginas de reflexión) que la autoridad sin una base moral, ética y de servicio puede degenerar rápidamente en abuso. En un contexto moderno, donde se estima que hasta el 60% de los problemas en equipos de trabajo se relacionan con un liderazgo deficiente, esta advertencia platónica es más pertinente que nunca.

La Filosofía de la Obediencia y la Razón en la Atenas Antigua

Para el ateniense, ‘servir’ iba más allá de un simple acto físico; significaba el dominio de los propios impulsos y la capacidad de actuar conforme a la razón y la justicia. Quienes ejercitan la disciplina, la paciencia y cultivan virtudes cardinales como la sabiduría, la valentía y la templanza (un concepto que desarrolló a lo largo de 3 décadas de enseñanza) son los únicos que alcanzan la madurez moral necesaria para tomar decisiones que afectan a otros. Desde una perspectiva contemporánea, esta idea se vincula directamente con la psicología del autocontrol y la regulación emocional, consideradas fundamentales para la toma de decisiones responsables en cualquier rol de mando.

¿Cómo se Refleja el Alma Humana en el Liderazgo Eficaz?

La filosofía de Platón se adentra en la estructura del alma humana, la cual dividió en tres partes: razón, espíritu y apetitos. Según él, el equilibrio entre estas tres facetas es lo que condiciona la conducta individual y la vida en sociedad. Un líder debe tener la razón al mando, guiando el espíritu (coraje, voluntad) y controlando los apetitos (deseos, pasiones). Esta visión holística, plasmada a lo largo de casi 192 páginas de análisis en *La República*, anticipó problemas de la psicología moderna. Estudios recientes, por ejemplo, sugieren que el 75% de los líderes con alta inteligencia emocional (EQ) son considerablemente más efectivos que aquellos con solo un alto coeficiente intelectual (IQ).

Liderazgo Moderno: Más Allá del Poder, la Ética y la Productividad

La máxima platónica tiene implicaciones prácticas directas para las empresas y organizaciones de hoy. Un líder que ha “servido” en diversos roles operativos durante, digamos, 5 a 10 años, comprende mejor las necesidades de su equipo y de la comunidad, evitando la arrogancia del poder. Esto no solo mejora el ambiente laboral, sino que puede aumentar la productividad hasta en un 20% y reducir los costos operativos en un 15%. La educación y la experiencia práctica, pilares para Platón, son hoy valores esenciales. De hecho, más del 90% de las empresas de alto rendimiento priorizan la empatía y la experiencia de campo en la selección de sus gerentes, un eco directo del pensamiento platónico de hace 24 siglos.

Un Legado de Más de 23 Siglos en la Academia de Atenas

La influencia de Platón no solo se manifestó en sus textos, sino en la institución educativa que fundó en 387 a.C., la famosa Academia de Atenas. Esta fue el primer centro de enseñanza superior de Occidente y operó durante casi 900 años. Por sus aulas pasaron mentes brillantes como Aristóteles, quien fue su alumno por más de 20 años y luego desarrolló su propia escuela filosófica, demostrando la vasta repercusión del pensamiento platónico en las siguientes generaciones de pensadores y líderes.

¿Estamos Listos para un Liderazgo Basado en la Virtud en Huánuco?

La sabiduría de Platón, forjada en la complejidad de la antigua Grecia, nos interpela directamente a Huánuco y al Perú de 2024. En una sociedad donde la información se consume en 15 segundos y los ciudadanos están estresados, la exigencia de líderes que demuestren autodisciplina, empatía y un compromiso genuino con el servicio es fundamental. ¿Podremos aplicar estas lecciones ancestrales para superar los 3 desafíos principales que enfrentamos en la gestión pública y privada, fomentando un liderazgo más justo y efectivo para el futuro?

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