César Augusto Kanashiro Castañeda
Hoy los impuestos son de vital importancia para una nación y, aunque ha cambiado la motivación de rendir tributos, para el progreso de un país el pago de los mismos representa su óptimo funcionamiento a nivel social, político, educativo y comercial, entre otros. Por ello, la administración tributaria ha implementado estrategias basadas en leyes que aseguren un recaudo de impuesto exitoso. Sin embargo, existen individuos o empresas que desconocen dichas leyes y al no efectuar frecuentemente sus análisis financieros incurren en sanciones futuras.
En este sentido, a nivel mundial y especialmente en Latinoamérica se ha presenciado un escenario óptimo en cuanto a temas tributarios, generando cambios para obtener mejores ingresos o recaudos tributarios. Así, un plan tributario ha figurado en muchas partes como estrategia vital en cualquier organización, ya que optimiza los recursos y reduce la carga fiscal que pudiera tener a futuro. Para ello se necesitan manejar prevenciones de gestión económica que aseguren el buen funcionamiento financiero de una empresa, sin inconvenientes jurídicos a corto o mediano plazo
En nuestro país existen aspectos importantes del proceso que siguen siendo problemáticos y que requerirán esfuerzos sustanciales de reforma en cuanto a las leyes tributarias. En un contexto de agudas desigualdades fiscales entre jurisdicciones, con algunas excepciones importantes, los gobiernos locales actualmente no están recaudando montos considerables de ingresos por sí mismos. Esto puede deberse a varias razones, incluida la falta de capacidad administrativa y técnica o simplemente al interés de las autoridades locales en evitar los costos económicos y políticos de la recaudación de ingresos propios. De esta manera, se vislumbra la importancia del fiel cumplimiento de los tributos para recaudar lo que se necesita para llevar una óptima administración fiscal.
Siendo así, surgen las contingencias tributarias que significa el constante peligro por el cual pasa una empresa en sus actividades económicas o comerciales, teniendo su inicio en las faltas de cumplimientos de los pagos tributarios y la equivocada interpretación de los mismos. Por tal motivo se deben prevenir con planes tributarios utilizando herramientas idóneas para tal acción y lograr cumplir con los estamentos legales de manera eficaz. Las contingencias tributarias caracterizan un peligro para la comercialización de toda empresa, por tal motivo se deben prevenir con planes tributarios con herramientas pertinentes que garanticen el cumplimiento de las normas eficazmente.
El planeamiento tributario viene a ser el análisis de la situación financiera de una empresa desde el punto de vista de la eficiencia fiscal. Los impuestos pueden afectar las ganancias anuales. Para contrarrestar esto, la planificación fiscal es una forma legítima de reducir sus obligaciones fiscales en cualquier año financiero. Le ayuda a utilizar las exenciones fiscales, las deducciones y los beneficios ofrecidos por las autoridades de la mejor manera posible para minimizar su responsabilidad.
Una contingencia fiscal es un evento único en el que un gobierno aplica un impuesto para pagar un problema específico o una cuestión económica. Un gobierno podría imponer un impuesto de contingencia para ayudar a la recuperación de un desastre natural o para compensar un nivel excesivo de importaciones que inundan un mercado de productos. La importancia de los pasivos contingentes ha aumentado drásticamente en los últimos años.
Contingencia significa algo que podría suceder o surgir dependiendo de otras circunstancias dentro de un negocio o empresa comercial. La definición de contingencia es algo que depende de otra cosa para que suceda. El monto de contingencia se refiere al dinero reservado para cubrir cualquier gasto imprevisto de la organización o del proyecto. Los gastos de contingencia son necesarios porque cualquier organización o proyecto puede enfrentar una incertidumbre debido a la cual se incurre en ciertos costos.
Una contingencia surge cuando existe una situación cuyo resultado es incierto y que debe resolverse en el futuro, posiblemente generando una pérdida. La contabilización de una contingencia consiste esencialmente en reconocer solo aquellas pérdidas que son probables y para las cuales se puede estimar razonablemente un monto de pérdida.
Por ello, una planificación fiscal garantiza ahorros en impuestos, minimizar las responsabilidades legales y al mismo tiempo cumplir con las obligaciones y requisitos exigidos por la Ley del Impuesto sobre la Renta. A menudo hay fricciones entre los recaudadores de impuestos y los contribuyentes, ya que los primeros intentan extraer la máxima cantidad posible, mientras que los segundos desean mantener su obligación tributaria al mínimo.
Siendo los delitos fiscales más comunes el fraude fiscal y la evasión fiscal. Las empresas o personas naturales o jurídicas, suelen ser acusadas de uno o más de tres delitos: evasión de impuestos, presentar una declaración falsa o no presentar una declaración de impuestos, evasión o fraude fiscal. La evasión tributaria es un delito de alto alcance, por ello se deben crear planes tributarios que eviten tal situación a menudo.




