Un borrador de una orden ejecutiva, presuntamente originada en la administración Trump, propone una reestructuración radical del Departamento de Estado, centrándose en una drástica reducción de las operaciones en África. Esta medida ocurre en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas en el continente, donde la influencia de potencias como China y Rusia ha ido en aumento en los últimos años, desafiando los intereses estratégicos de Estados Unidos en la región. La reestructuración también implicaría el cierre de embajadas y consulados a lo largo del continente africano.
Según la investigación publicada por The New York Times, el borrador también sugiere la eliminación de oficinas centrales del Departamento de Estado encargadas de abordar el cambio climático, asuntos relacionados con los refugiados y preocupaciones sobre la democracia y los derechos humanos.
La autoría del documento, así como la etapa en la que se encuentra dentro de los debates internos sobre una posible reorganización del Departamento de Estado, permanecen sin aclarar. No obstante, este borrador se suma a otros documentos recientes que proponen modificaciones al funcionamiento del Departamento de Estado, en un momento en que las conversaciones internas sobre posibles acciones tienen lugar diariamente dentro de la administración. Cabe recordar que la administración Trump ya había manifestado en el pasado su intención de reducir el gasto público en ayuda exterior y programas de desarrollo, priorizando los intereses nacionales.
Algunas de las ideas plasmadas en el documento han sido objeto de debate entre funcionarios estadounidenses en las últimas semanas, aunque se desconoce el grado de aceptación que podrían tener o cuán activo sigue siendo el borrador. El Departamento de Estado, bajo la dirección del Secretario Marco Rubio, ha estado trabajando en planes para optimizar sus operaciones, aunque se desconocen los detalles específicos de esta reorganización y su alcance.
La publicación del artículo ha generado controversia, y el Secretario de Estado Marco Rubio ha calificado la información como “noticias falsas” a través de sus redes sociales. Sin embargo, no hay indicios de que Rubio o sus principales colaboradores hayan dado su visto bueno al documento, a pesar de su participación en los esfuerzos de reorganización del Departamento de Estado. Esta respuesta pone en duda la veracidad de las filtraciones y plantea interrogantes sobre la motivación detrás de la publicación del borrador.
Es importante destacar que los elementos del borrador de la orden ejecutiva podrían sufrir modificaciones antes de la revisión final por parte de la Casa Blanca o antes de que el presidente Trump lo firme, en caso de que decida hacerlo. La incertidumbre sobre el futuro de la política exterior estadounidense en África y el enfoque hacia temas como el cambio climático y los derechos humanos persiste, generando preocupación entre analistas y organizaciones internacionales.




