Un operativo realizado la noche del 17 de diciembre, alrededor de las 22:00 horas, permitió intervenir a dos personas presuntamente implicadas en el delito contra la seguridad pública, tras ser sorprendidas con productos pirotécnicos y materiales explosivos sin autorización. El caso cobra especial relevancia en plena temporada de fiestas, cuando el comercio informal de estos artículos suele incrementarse y, con ello, también los riesgos de incendios, explosiones y lesiones.
La intervención se ejecutó en el asentamiento humano Alfonso Ugarte Alto, zona donde se desarrollaron acciones de control a partir de información de inteligencia que advertía sobre puntos de posible distribución clandestina. En ese contexto, se identificó a Fausto F. R. (45) y Silvia N. I. (46), quienes trasladaban un costal con artefactos pirotécnicos. Al no acreditar permisos ni documentación para transporte o venta, ambos fueron intervenidos y puestos a disposición de la unidad especializada para las diligencias correspondientes.
Según fuentes vinculadas al caso, posteriormente se efectuó un registro domiciliario que permitió ampliar el hallazgo. En el inmueble se incautaron diversos pirotécnicos de uso común en celebraciones —conocidos como “avellanas”, “cebollitas”, “bombitas” y “cohetones”— además de mecha lenta, pólvora y otros insumos que, por su naturaleza inflamable, requieren manipulación y almacenamiento estrictamente controlados. La presencia de estos materiales en un entorno residencial, sin medidas técnicas de seguridad, encendió las alertas por el peligro potencial para familias y viviendas colindantes.
Las diligencias se desarrollan bajo la presunta comisión del delito de tráfico de productos pirotécnicos, una conducta que puede agravarse cuando se detecta acopio, distribución o fabricación informal. La investigación busca establecer el origen de los insumos, si existía una red de abastecimiento y si el material estaba destinado a comercialización masiva en mercados o vías públicas.
En paralelo, se reiteró a la población la importancia de evitar la compra de pirotécnicos ilegales, no solo por las consecuencias penales, sino por el riesgo real que representan para niños, adultos mayores y personas con discapacidad. Las acciones de control continuarán en distintos sectores, mientras el caso avanza en el ámbito fiscal y las autoridades determinan responsabilidades.




