Huánuco se prepara para conmemorar mañana, 14 de septiembre, una de las fechas más importantes de su historia: el Pillco Masicuna, una batalla decisiva en la lucha por la independencia en 1812. En esta ocasión, los valientes campesinos huanuqueños, armados solo con machetes y palos, enfrentaron a las fuerzas chilenas y lograron una victoria histórica, expulsándolos hacia el sur.
Este enfrentamiento es recordado por el sacrificio de muchos héroes locales, entre los cuales destacan figuras como Don Juan José Crespo y Castillo, cuyo nombre hoy adorna una calle importante de la ciudad, y Norberto Aro, quien también es recordado en Amarilis. Además, el cura Marcos Durán Martel, inmortalizado en el instituto que lleva su nombre, jugó un rol crucial en este episodio. Otros valientes, como Mariano Silvestre y José Rodríguez, también dejaron una huella imborrable en la historia local y merecen el reconocimiento de la comunidad y las autoridades.
Cada 14 de septiembre, esta gesta es recordada con una serie de actividades, como la misa en honor a los héroes, la congregación de estudiantes y un desfile que anteriormente culminaba con la visita al monumento erigido por el exalcalde Walter Soberón en el Cerro Aparicio Pomares. Este cerro, también conocido por la figura de Aparicio Pomares, “El Indio de la Bandera”, es un símbolo de la defensa de la tierra huanuqueña.
A pesar de la importancia de esta fecha, el reconocimiento a estos héroes ha sido escaso. Luis Berrosti, un profesor dedicado al estudio de la historia local, ha hecho un llamado a las autoridades para que no olviden a los héroes huanuqueños y les brinden el reconocimiento que merecen. Sin embargo, la indiferencia sigue pesando y muchos de estos valientes solo son recordados en el nombre de algunas calles.
La historia del Pillco Masicuna no debería quedar en el olvido. Los héroes que ofrendaron su vida por la independencia merecen más que el paso fugaz de una conmemoración anual. Su valentía debería ser honrada con estatuas y monumentos que aseguren que su memoria perdure y que las futuras generaciones de huanuqueños comprendan el sacrificio que hizo posible la libertad de su tierra.




