Los servicios de salud en regiones como Huánuco se mantienen en crisis, con carencias persistentes en medicamentos, equipamiento y personal, a pesar de que el presupuesto público destinado al sector ha crecido de forma significativa en los últimos años.
De acuerdo con el exministro de Salud, Víctor Zamora, el actual gobierno ha recibido S/30 mil millones para la función salud, lo que representa S/10 mil millones más que en años anteriores. Sin embargo, sostuvo que “los avances han sido poco o nulos y en algunos casos, incluso retrocesos”, al referirse al desempeño del Ministerio de Salud (Minsa) en los últimos dos años.
Zamora cuestionó la falta de capacidad operativa de las autoridades sanitarias para ejecutar el presupuesto asignado, y afirmó que se han devuelto fondos internacionales otorgados por el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, que estaban destinados a proyectos de vigilancia epidemiológica y mejora de infraestructura hospitalaria. En ese sentido, recomendó declarar en emergencia al sistema sanitario nacional.
Al ser consultado sobre la situación específica de Huánuco, el exministro recordó la crisis de oxígeno que vivió esta región durante la pandemia, y señaló que pese a la experiencia sufrida, el avance en fortalecimiento del sistema ha sido mínimo.
Como ejemplo, mencionó que el laboratorio macrorregional de salud pública, proyectado para esta zona, estuvo a punto de ser cancelado, y aunque finalmente se retomó el contrato, se habría perdido un año completo de gestión.
Salud mental, VIH y otras enfermedades en estado crítico
El exministro advirtió además que en las últimas semanas se ha producido una reducción de recursos en áreas sensibles. Según manifestó, el Minsa habría retirado recientemente S/12 millones del presupuesto para medicamentos de salud mental, lo que consideró alarmante, especialmente en una coyuntura donde los índices de suicidio van en aumento.
Asimismo, denunció que personas que viven con VIH están enfrentando desabastecimiento de antirretrovirales en distintas regiones, lo cual calificó como una grave vulneración al derecho a la salud. En cuanto al resurgimiento de enfermedades prevenibles, señaló que 32 niños han fallecido este año por tos ferina, la mayoría de ellos en la selva del país. Esta enfermedad es prevenible mediante vacunación, según precisó.
Zamora cuestionó que el Ejecutivo haya negado públicamente la existencia de una epidemia, lo cual —a su juicio— agrava aún más la respuesta tardía del sistema sanitario frente a enfermedades reemergentes como el dengue o la malaria, también en expansión.




