La energía solar ha marcado un hito en 2024 al convertirse en la principal fuente de nueva capacidad instalada en la red eléctrica de EE. UU., un logro sin precedentes en más de dos décadas. Este avance se produce en un contexto de creciente demanda energética y un debate intensificado sobre el futuro de las fuentes renovables, especialmente ante las políticas promovidas por la administración actual. Recordemos que en 2023, la energía solar representó un 5% de la generación total de electricidad en Estados Unidos, una cifra que se espera siga en aumento.
Según el reportaje de The New York Times, la noticia coincide con fuertes críticas a la energía solar y eólica por parte del nuevo secretario de Energía, Chris Wright, durante la conferencia anual CERAWeek by S&P Global en Houston.
El informe, elaborado por la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA) y la consultora Wood Mackenzie, revela que se añadieron aproximadamente 50 gigavatios de nueva capacidad de generación solar el año pasado. Esta cifra supera con creces cualquier otra fuente de energía, incluyendo el gas natural y la energía nuclear. Es importante señalar que la Ley de Reducción de la Inflación, aprobada en 2022, ha jugado un papel crucial en el impulso de la inversión en energía solar, ofreciendo incentivos fiscales significativos para proyectos de energía renovable.
Wright, alineado con las posturas críticas hacia las energías renovables de Trump y el Partido Republicano en el Congreso, ha prometido revertir muchas de las políticas climáticas y energéticas impulsadas por el anterior presidente, Joseph R. Biden Jr. Argumenta que la energía eólica, solar y las baterías son incapaces de satisfacer las crecientes necesidades eléctricas del mundo y que su uso incrementa los costes energéticos. Además, el secretario de Energía insiste en la inviabilidad física de reemplazar el gas natural con estas alternativas.
A pesar de la oposición de la administración, la energía solar y los sistemas de almacenamiento de baterías parecen mantener un impulso considerable. Datos recientes indican que el costo de la energía solar ha disminuido drásticamente en la última década, haciéndola cada vez más competitiva frente a los combustibles fósiles. Este factor, junto con la creciente preocupación por el cambio climático, contribuye al continuo despliegue de la tecnología solar.
La Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), dependiente del departamento dirigido por Wright, anticipa que la energía solar y las baterías continuarán liderando las nuevas instalaciones de capacidad en las redes eléctricas estadounidenses este año. Este pronóstico interno, aunque realizado por una agencia gubernamental bajo la supervisión de un crítico de las energías renovables, subraya la realidad del auge de la energía solar en el panorama energético del país. La capacidad total instalada de energía solar en EE.UU. superó los 175 GW a finales de 2023, lo que demuestra el rápido crecimiento del sector.



