Peruano es acusado de ordenar el brutal asesinato de tres jóvenes en Argentina

La policía bonaerense ha identificado al peruano Tony Janzen Valverde Victoriano, de apenas 20 años, como el presunto autor intelectual del secuestro, tortura y asesinato de Lara Gutiérrez (15), Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20), tres jovencitas argentinas cuyos cuerpos fueron hallados desmembrados y enterrados en una vivienda de Florencio Varela, en el sur del Gran Buenos Aires.


Conocido en los bajos fondos del narcotráfico como “Pequeño J.”, Valverde es sindicado como cabecilla de una organización criminal que disputa territorios en la capital argentina. La policía sospecha que habría ingresado al país con documentos falsos, pues no registra movimientos migratorios oficiales. Su lugar de origen: el asentamiento humano Nuevo Indoamérica, en el distrito de La Esperanza, Trujillo, una de las zonas más golpeadas por la violencia en el norte del Perú.


La investigación se inició luego de que el rastro de los teléfonos celulares de las víctimas condujo a los agentes hasta una vivienda en Florencio Varela. Allí fueron encontrados Daniela Iara Ibarra (19) y Maximiliano Andrés Parra (18) realizando labores sospechosas de limpieza, como si intentaran borrar evidencias.


Horas más tarde, el 24 de septiembre, la policía halló los cuerpos de las tres jóvenes enterrados en el mismo predio. La crudeza del crimen conmocionó a la opinión pública: las víctimas fueron torturadas, ejecutadas con golpes y puñaladas, y luego desmembradas antes de ser ocultadas.


Bajo presión policial, Ibarra y Parra confesaron que habían sido contratados por Magaly González Guerrero (28), propietaria de la vivienda, y por su pareja, el peruano Miguel Villanueva Silva (25). Este último, al igual que Valverde, procede del barrio Nuevo Indoamérica en La Esperanza, Trujillo, lo que refuerza la hipótesis de un vínculo de origen entre ambos.


De acuerdo con los testimonios recogidos, el triple asesinato se produjo en medio de una disputa de bandas de narcotráfico por el control de territorios en Buenos Aires, y habría sido ordenado directamente por “Pequeño J.” como mensaje a sus rivales.