Una ciudadana peruana, identificada con las iniciales N.S., podría ser condenada a muerte en Indonesia tras haber sido detenida el pasado 12 de agosto en el aeropuerto internacional de Bali por intento de tráfico de 1,4 kilos de cocaína y 85 pastillas de éxtasis.
Las autoridades indonesias informaron que la mujer, de 42 años, arribó en un vuelo procedente de España con escala en Catar. Agentes de aduanas detectaron un comportamiento sospechoso y, tras controles adicionales, hallaron parte de la droga escondida en un juguete sexual introducido en sus genitales, así como en su ropa interior.
Durante los interrogatorios, N.S. confesó que aceptó transportar la sustancia ilícita a cambio de 20 mil dólares, luego de ser contactada en abril a través de la internet profunda (dark web) por un hombre que le entregó el cargamento en Barcelona. El pago solo se concretaría si lograba introducir la droga en territorio indonesio.
El caso ha generado alarma, dado que Indonesia es uno de los países con leyes antidrogas más estrictas del mundo, donde los traficantes extranjeros suelen recibir sentencias ejemplares, incluida la ejecución por fusilamiento.
Por ahora, la policía de Bali ha iniciado investigaciones para identificar a las redes internacionales detrás del envío y a los contactos que debían recibir el cargamento en el archipiélago.




