Nuestra selección peruana cayó por 4 a 2 en la segunda fecha de la Eliminatoria ante Bascuñán, perdón ante Brasil.
Julio Alberto Bascuñán Gonzáles, este nombre te vas a acordar por muchos años luego del ROBO que nos hizo el día de ayer. Estábamos jugando uno de los mejores partidos en los últimos años, nos pusimos 2 veces arriba en el marcador, pero Brasil junto al árbitro nos ‘quitaron la alegría’.
Entramos al Nacional con ‘hambre de gloria’, a los 5’ minutos la ‘Culebra’ Carrillo puso el primero luego de un rebote que dejó el defensa ‘garoto’, tuvimos ocasiones de gol, pero no se pudieron concretar. Bascuñán ya empezaba con su ‘show’ cobrando las faltas a favor de la visita.
El empate de Brasil llegó a los 25′ vía un penal polémico. El árbitro Julio Bascuñán cobró la pena máxima porque Yotún le jaló la camiseta a Neymar dentro del área y lo derribó (pero no vio la mano de Neymar). El chileno no quiso revisar el VAR para avalar su decisión y fue el mismo Neymar, quien con mucha tranquilidad, definió desde los doce pasos y empató el duelo.
Brasil comenzó a lucir mejor y conseguía un nuevo tanto, el mismo que fue anulado por una posición adelantada, pero que sirvió para que la zaga nacional recobrara el orden en esa primera parte.
Con el empate se fueron al descanso. Para el segundo tiempo nuestra Selección salió más agresiva y Renato Tapia sería el encargado de devolver la ventaja a la Bicolor, con un fuerte disparo que se desvió y encontró descolocado al guardameta brasileño Weverton.
Richarlison igualó el marcador a los 64′ tras un tiro de esquina.
Bascuñán, quien fue muy permisivo con los brasileños, cobró un penal inexistente a los 80′. Los peruanos pidieron que el juez revisara la jugada en el monitor del VAR, pero Bascuñán no hizo caso. Neymar, nuevamente de penal, marcó el tercer gol brasileño.
Unos minutos después, Carlos Zambrano cometió una grave falta y en un inicio recibió la amarilla. Bascuñán en este caso sí se apoyó en el VAR y expulsó al defensa. Ya en los minutos finales, Neymar marcó su hat trick y el 2-4 final.
Una vez más jugamos como nunca y el árbitro no nos favoreció como siempre, pero el nombre de ese señor, no lo olvidaremos.




