La comunidad de Pichipampa y Marabamba se mantiene en alerta ante la continua presencia de vehículos que arrojan desmonte ilegalmente, desafiando las advertencias de incendiar los vehículos infractores. Esta situación ha generado una creciente tensión en la zona.
A pesar de las severas advertencias emitidas por los residentes, el vertido ilegal de desmonte y basura persiste en las áreas de Pichipampa y Marabamba. Fuentes locales informan que vehículos no identificados continúan depositando desechos en la zona, ignorando las amenazas de represalias violentas.
“Estamos hartos de esta situación. Hemos advertido que quemaremos los vehículos que sigan contaminando nuestra comunidad, pero parece que no nos toman en serio”, declaró Juan Pérez, líder comunitario de Pichipampa.
Las autoridades locales han sido notificadas de la situación, pero hasta el momento no han tomado medidas efectivas para detener esta práctica ilegal, afirmaron los vecinos.




