Diego Penny, portero de Deportivo Garcilaso, se reivindicó tras un difícil inicio de temporada al convertirse en figura decisiva en la tanda de penales que clasificó a su equipo a la fase de grupos de la Copa Sudamericana. El experimentado guardameta fue fundamental al detener dos penales en el duelo contra ADT, celebrado en el Estadio Garcilaso de la Vega, marcando un hito en la historia del club cusqueño.
Penny reconoció haber enfrentado desafíos al comienzo de la temporada, incluyendo tres expulsiones en partidos clave, que pusieron a prueba su resiliencia y capacidad de superación. “Tuve un inicio de año complicado”, admitió Penny, “pero creo que Dios me tenía algo guardado y hoy me demuestra que está conmigo”. Este momento de redención llega en un punto crucial, tanto para él como para el equipo, que luchaba por un resultado positivo en competiciones internacionales.
A pesar de las dificultades enfrentadas en la Liga 1, donde Deportivo Garcilaso se ha visto en una posición complicada en la tabla, la actuación de Penny en la Copa Sudamericana ha sido una bocanada de aire fresco para el equipo. La victoria en penales no solo significó la clasificación a la siguiente fase del torneo sino también un impulso moral para el conjunto y su afición.
Penny, quien cuenta con una amplia experiencia en el fútbol peruano, destaca la importancia de la unidad y el trabajo en equipo. “La tanda de penales es una ruleta, donde me tocó tapar dos, pero los compañeros también patearon de la mejor manera”, expresó, valorando el esfuerzo colectivo detrás del logro.




