Una polémica situación ha encendido el debate en Huánuco. Desde 2007, las Pampas de Puelles, un terreno de gran valor estratégico, han estado en el centro de una controversia que revela decisiones cuestionables de varias gestiones municipales. Durante el mandato del cuestionado exalcalde Jesús Giles, el terreno fue cedido a la empresa Real Plaza bajo condiciones que exoneraban a esta multinacional del pago de impuestos, que los ciudadanos huanuqueños tenemos que pagar.
Ahora, el conflicto ha escalado a niveles insospechados. La empresa, respaldada por su solidez económica y asesoría jurídica, ha sacado a luz cierta documentación que perjudicaría a la comuna y beneficiaría a sus intereses. Ha iniciado un proceso judicial contra la Municipalidad de Huánuco exigiendo una compensación de 142 millones de soles por un supuesto incumplimiento contractual. Esta maniobra, que podría consolidar su dominio sobre el terreno, ha generado indignación en la población.
La situación actual no es un hecho aislado. Las decisiones de las administraciones municipales pasadas han dejado un legado de pérdidas patrimoniales para la ciudad. El mercado modelo fue entregado en condiciones similares durante el mandato de Eduardo Templo. Posteriormente, Giles, junto con Ceballos, cedió las Pampas de Puelles por un plazo de 70 años, sin beneficios claros para la comunidad.
El actual alcalde, Antonio Jara, ha reaccionado tarde al problema. La sospechosa y hasta conveniente, según Jara, falta de acción de la Procuraduría Municipal, ha agravado la situación. Jara ahora convoca movilizaciones ciudadanas, buscando apoyo para enfrentar a Real Plaza. Sin embargo, sus gestos no parecen ganar la simpatía de los vecinos, quienes cuestionan su conexión con las necesidades del pueblo.
Aunque Real Plaza genera empleo para cientos de personas, sus beneficios no justifican las condiciones bajo las cuales se le otorgaron los terrenos. La exoneración de impuestos y la falta de claridad en los acuerdos contractuales han permitido que esta empresa cobre a los consumidores, mientras evade obligaciones fiscales. Esto representa un abuso que afecta directamente a la población.
La solución requiere firmeza. La Municipalidad debe revisar el caso con urgencia, presentar una contrademanda y asegurar que se respeten los derechos de Huánuco. Es hora de que las autoridades judiciales actúen con transparencia y determinación para evitar que se repitan casos como el del mercado modelo.




