La elección del nuevo Papa León XIV ha generado optimismo dentro de la Iglesia peruana, particularmente en figuras prominentes como el Cardenal Pedro Barreto. La designación de León XIV, cuyo nombre secular es Robert Prevost Martínez, no solo representa una continuidad con las políticas reformadoras impulsadas por su predecesor, el Papa Francisco, sino que también resalta la conexión del nuevo pontífice con el Perú. Esta cercanía se debe a su trabajo pastoral previo en el país, específicamente en la diócesis de Chiclayo, donde ejerció como misionero y posteriormente como arzobispo emérito.
Según la investigación publicada por El Comercio, el Cardenal Barreto expresó su satisfacción ante la elección del nuevo Papa, destacando su experiencia en suelo peruano y su compromiso con la labor eclesial en la Amazonía.
El cardenal Barreto enfatizó que la elección de Prevost Martínez es una señal de “las sorpresas de Dios”, haciendo alusión a su trabajo en Chulucanas y Trujillo, así como a su nacionalidad peruana. Este hecho, según Barreto, debe generar un sentimiento de gratitud y reconocimiento, pues implica que su designación responde a un propósito divino. Además, Barreto considera que el nuevo pontificado seguirá la línea de trabajo iniciada por el Papa Francisco, caracterizada por su fidelidad a Dios y a la Iglesia, especialmente en su compromiso con los más vulnerables y marginados.
La labor de la Iglesia en la Amazonía peruana ha sido un tema prioritario para el Papa Francisco, y el Cardenal Barreto relató que, semanas antes de la elección, el entonces Cardenal Prevost Martínez le brindó su total respaldo a las iniciativas que se llevan a cabo en esta región. Este apoyo, según Barreto, es una muestra del compromiso del nuevo Papa con la defensa de los derechos de los pueblos indígenas y la protección del medio ambiente en la Amazonía, una zona de vital importancia para la Iglesia y para el planeta.
Barreto también destacó la amistad que lo une al nuevo pontífice, la cual se fortaleció durante el tiempo en que Prevost Martínez fue vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana, mientras ejercía como obispo de Chiclayo. De acuerdo con Barreto, Prevost Martínez siempre fue reconocido por su sencillez y su firmeza al expresar sus opiniones, cualidades que seguramente serán de gran valor en su nuevo rol como líder de la Iglesia Católica.
La elección del Papa León XIV ha generado gran entusiasmo en Chiclayo, donde cientos de fieles se congregaron en las iglesias para celebrar su nombramiento. En su primera bendición pública, el nuevo pontífice dedicó unas palabras a la diócesis que lo acogió durante años, lo que demuestra su profundo cariño y agradecimiento hacia la comunidad peruana. Este gesto ha sido interpretado como una señal de esperanza y un llamado a la unidad y la solidaridad en un mundo cada vez más polarizado.
Cabe recordar que Robert Prevost Martínez, ahora Papa León XIV, se convierte en el 267º pontífice de la Iglesia Católica. Su experiencia como misionero y arzobispo en Chiclayo le proporciona una perspectiva única sobre los desafíos y las oportunidades que enfrenta la Iglesia en América Latina, una región con una gran diversidad cultural y religiosa.




