En Perú, la congresista Patricia Juárez de Fuerza Popular exigió la máxima sanción contra su compañero de bancada, Juan Lizarzaburu, tras ser acosada sexualmente y objeto de comentarios machistas. La denuncia se revisó en la Comisión de Ética del Congreso, donde Juárez refutó las afirmaciones de Lizarzaburu sobre pedir disculpas por el incidente.
Durante su declaración, Juárez instó a otras mujeres víctimas de agresiones de género a no guardar silencio. Reveló que el hostigamiento y los comentarios despectivos sobre las mujeres son prácticas comunes y normalizadas en el Parlamento peruano. Estos comentarios incluyen observaciones sobre el cuerpo, la apariencia y la ropa de las mujeres legisladoras.
La controversia surgió cuando Lizarzaburu fue escuchado haciendo un comentario sexista sobre Juárez, que fue captado por un micrófono abierto durante una sesión de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales. Su declaración incluía referencias inapropiadas a la apariencia física de Juárez.
La conducta de Lizarzaburu fue condenada por el gobierno, políticos y asociaciones feministas, quienes exigen que el Congreso adopte una postura de tolerancia cero hacia el machismo, el acoso y el hostigamiento. La Comisión de Ética, presidida por Diego Bazán, anunció que votará el informe final de la denuncia en dos semanas, mientras que Fuerza Popular suspendió a Lizarzaburu por seis meses.
Este caso resalta la importancia de combatir el acoso en todas sus formas, desde miradas y palabras hasta contactos físicos de naturaleza sexual, y la necesidad de sanciones efectivas para promover un ambiente de trabajo respetuoso y libre de discriminación en espacios políticos y otros ámbitos laborales.




