La congresista Patricia Chirinos, perteneciente a la bancada de Avanza País, partió rumbo a España el pasado domingo 17 de diciembre, en medio de acusaciones de colaborar con una organización criminal liderada por la exfiscal de la Nación, Patricia Benavides. Según el certificado de movimiento migratorio obtenido por La República, el viaje de Chirinos se produce en un momento crítico, sin una justificación pública hasta la fecha.
La partida de Chirinos ocurre tras la publicación de un video en su red social, donde afirmaba tener conocimiento de una inminente detención preliminar y el allanamiento de su domicilio y despacho congresal. En el video, la parlamentaria acusa a sus opositores de actuar de manera “arbitraria e ilegal”, aunque no proporcionó evidencias que respalden estas afirmaciones.
Es importante señalar que, para que se lleven a cabo tales procedimientos, es necesario que el Congreso levante la inmunidad parlamentaria de Chirinos, a solicitud del fiscal de la Nación. Este proceso incluye la autorización del Congreso y la solicitud de una orden de detención provisional por parte del fiscal de la Nación a un juez supremo.
Mientras las acusaciones contra Chirinos se centran en su presunta colaboración con la red delictiva de Patricia Benavides, la parlamentaria enfrenta además una denuncia constitucional presentada por la congresista Sigrid Bazán.
Este desarrollo ocurre en un contexto de investigaciones en curso contra la exfiscal Benavides, acusada de liderar una organización criminal desde el Ministerio Público. La situación de Chirinos plantea interrogantes sobre su posible implicación en el caso y las motivaciones detrás de su repentino viaje a España.




