La suspendida fiscal de la Nación, Patricia Benavides, respondió a las acusaciones de Percy Coromoto, un narcotraficante colombiano, quien afirmó que la jueza Enma Benavides, hermana de Patricia, solicitó un soborno de 150 mil dólares para liberarlo. En una comparecencia ante la Comisión de Justicia del Congreso, Benavides negó rotundamente haber realizado cambios estratégicos para favorecer a su familiar y defendió la impecabilidad de su labor.
La fiscal suspendida enfatizó que las investigaciones sobre su hermana están a cargo de un fiscal supremo con control judicial, subrayando la independencia de la Fiscalía de la Nación en ese proceso. Además, rechazó las declaraciones de Coromoto, un convicto por narcotráfico, calificándolas como falsedades y parte de un “complot político”.
Benavides también abordó la sustitución de la fiscal Bersabeth Revilla, quien investigaba a su hermana, por Terán Dianderas. A pesar de las alegaciones de “baja productividad”, Revilla había logrado la colaboración de Coromoto, quien entregó pruebas incriminatorias, incluyendo mensajes y grabaciones relacionadas con la jueza Benavides. El reemplazo de Revilla fue solicitado por Terán Dianderas, quien pidió archivar la investigación por invalidación de pruebas.
En este contexto, Jaime Villanueva, cercano a Benavides, ha ratificado ante el Equipo Especial de Fiscales Contra la Corrupción del Poder que la fiscal realizó cambios en beneficio de su hermana.




