Pascua en Israel ensombrecida por rehenes aún en Gaza

La celebración de Pésaj, la Pascua judía, se ha visto ensombrecida en Israel por la persistente crisis de los rehenes en Gaza. Este año, como el anterior, las familias israelíes afrontan la festividad con una mezcla de esperanza y profunda tristeza, mientras la ausencia de sus seres queridos secuestrados por militantes palestinos sigue siendo una dolorosa realidad.

Según la investigación publicada por The New York Times, el ambiente festivo tradicionalmente asociado con Pésaj, que conmemora la liberación del pueblo israelita de la esclavitud en Egipto, se ha visto afectado significativamente por la incertidumbre y el sufrimiento que rodean a los rehenes.

Yona Schnitzer, un redactor de marketing de Tel Aviv, expresó su desilusión ante la prolongada situación. El año pasado, durante la cena del Seder, la comida ritual de Pésaj, Schnitzer elevó una plegaria por el regreso de los rehenes. Esperaba que para Pésaj de 2025, todos hubieran recuperado su libertad. «Se ha normalizado la existencia de rehenes en Gaza,» declaró Schnitzer, de 36 años, describiendo la situación como «surrealista y desgarradora». La fecha de inicio de Pésaj este año fue el sábado por la noche.

Orly Gavishi-Sotto, una administrativa universitaria de 47 años del norte de Israel, reflejó un sentimiento similar. Su familia, como muchas otras, ha decidido conmemorar la festividad, pero no celebrarla plenamente hasta que todos los rehenes regresen a casa. Gavishi-Sotto explicó que colocarán una silla vacía en la mesa del Seder como símbolo de aquellos que no pueden estar presentes, un recordatorio constante de su ausencia forzada.

Este Pésaj marca la segunda ocasión desde el ataque del 7 de octubre de 2023 liderado por Hamás que desencadenó la guerra en Gaza. La festividad, habitualmente un momento de unión familiar, cantos y alimentos especiales, está marcada por un profundo sentido de pérdida y preocupación por el bienestar de los cautivos.

La crisis de los rehenes ha tenido un impacto significativo en la moral pública en Israel, generando debates sobre las estrategias para su liberación y la necesidad de un acuerdo que ponga fin a su prolongado cautiverio. La esperanza de un pronto regreso se entrelaza con la frustración ante la falta de avances concretos, lo que afecta la capacidad de muchas familias para experimentar la alegría tradicionalmente asociada a Pésaj.