En comparación con 2019. Mientras, las denuncias por extorsión se triplicaron
Fuente: Instituto Peruano de Economía (IPE).
La inseguridad ciudadana se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los peruanos, influenciada por la expansión de las economías ilegales. Así, delitos como extorsiones y homicidios han ido en aumento. Paradójicamente, el presupuesto público para combatir el crimen ha caído y el equipamiento de las fuerzas policiales se ha deteriorado.
Pasco ha experimentado un claro incremento en la criminalidad. Las denuncias por extorsión se triplicaron entre 2019 y 2024, al pasar de 6.3 a 18.9 por cada cien mil habitantes. Por su parte, las denuncias por estafa mostraron un crecimiento exponencial. En 2019 se registraron 15.8 denuncias por cada cien mil habitantes, durante el 2024, la cifra se cuadruplicó a 68.0, la más alta de los últimos años.
El aumento en los índices de criminalidad va de la mano con una alta percepción de inseguridad. Al 2024, siete de cada diez pasqueños cree que podría ser víctima de un hecho delictivo en los próximos 12 meses. En esta línea, la tasa de homicidios casi se duplicó, subiendo de 3.8 a 7.0 por cada cien mil habitantes, entre 2019 y 2024.
Sin embargo, la capacidad de respuesta frente a estos delitos está limitada por los recursos disponibles. Si bien en 2025 el presupuesto del Ministerio del Interior para orden público y seguridad en Pasco creció 2.8% en términos reales respecto a 2024, aún se mantiene 48.6% por debajo respecto al nivel de 2019.
El limitado presupuesto se ve reflejado en la precariedad del equipamiento policial. Los datos al cierre de abril de 2025 muestran que solo el 59% de las motos y el 36% de las camionetas se encontraban operativas.
La articulación del patrullaje policial con el serenazgo municipal cumple un rol clave en la efectividad de los servicios de seguridad. De acuerdo con el INEI, Pasco es la cuarta región con mayor implementación de patrullaje integrado donde 86% de las comisarías operan en conjunto con los serenazgos, compartiendo rutas de patrullaje y evitando duplicidades o zonas desprotegidas.
Ante el avance de la inseguridad en Pasco, resulta urgente asegurar un uso eficiente de los recursos públicos disponibles, aprovechar el presupuesto siempre que sea posible, mejorar la infraestructura policial y fortalecer la coordinación entre la Policía y los serenazgos. Además, se debe impulsar la inversión privada en comisarías mediante mecanismos como Asociaciones Público-Privadas (APP) y Obras por Impuestos (OxI).




