PARTICIPACIÓN POLÍTICA DE LA MUJER PERUANA

Denesy Palacios Jiménez (*) 6/11/19

La democracia se dice surge en Grecia aproximadamente en el año 500 a. C., en las polis, a través de una asamblea del pueblo conformada por el 25 % de ciudadanos libres y los cargos se obtenían a través de la asamblea. En Roma, la caída de la monarquía etrusca llevó al pueblo al poder conformándose la República Romana, el poder legislativo correspondía al senado y el ejecutivo lo conformaban las magistraturas, cuestores, pretores y cónsules; esto degeneró y terminó en los gobiernos de Julio César y Augusto. El año 1653 se publicó en Inglaterra el Instrument of Government, donde se consagró la idea de los límites del poder político mediante garantías frente al  abuso de poder. El siglo XVII fue decisivo para el avance con la Revolución Francesa, con las ideas liberales de fraternidad, justicia y libertad.

La independencia del Perú se da en 1821, con gobernantes varones y extranjeros, militares participantes en la lucha de la independencia de América Latina contra el yugo español.

El voto de la mujer peruana como ciudadana se consigue en el gobierno de Manuel A. Odría. Democracia con pobreza y desigualdad. En el Perú se ejerce por primera vez el voto femenino en las elecciones generales de 1956, en las que se eligieron nueve representantes mujeres: 1 senadora y 8 diputadas de diferentes circunscripciones del país.

En el debate constituyente (1931) los parlamentarios apristas sustentaban reivindicaciones como el voto a los analfabetos y el voto a los jóvenes mayores de 18 años, pero no defendieron el voto irrestricto para las mujeres. Por el contrario, pusieron restricciones al voto femenino limitándolo a la “mujer que trabaja” pues temían que el voto de la mujer tuviera un tinte definidamente conservador y clerical.

La desigualdad de género en la política peruana volvió a ponerse en debate en el país tras los resultados de las elecciones regionales y municipales del domingo 7 de octubre de 2018, en las que solo 20 mujeres alcanzaron una alcaldía y ninguna un gobierno regional, de un total de 2096 nuevas autoridades elegidas.

En esas elecciones solo 20 fueron elegidas como máximas autoridades de sus distritos o provincias de un total de 1159 postulantes mujeres, mientras que otras 49 400 participaron como candidatas a regidoras (concejalas) municipales provinciales y de distritos.

Las bajas cifras de representatividad política de las mujeres en el Perú, llevaron al presidente Martín Vizcarra a rechazar la modificación de su proyecto de bicameralidad realizada por el Legislativo por haber eliminado su propuesta de paridad de género en la lista de candidatos al Congreso. El gobernante había planteado que las listas de candidatos debían incluir, de manera alternada, un 50 % de mujeres y un 50 % de varones, algo que fue rechazado por el parlamento

Tras la ardua y loable lucha de las mujeres que -hace muchos años-  buscaban se les reconozca sus derechos civiles, la participación política de la mujer en el Perú sigue siendo un reto constante.

Los factores que han limitado la poca participación de las mujeres en política son:

1.- Falta de capacitación política. Los partidos y movimientos políticos se reactivan cada 4 años.

2.- Limitados recursos para financiar una campaña electoral.

3.- Incorrecta interpretación  de la Ley de Cuota de Género.

4.- Acoso político a mujeres electas

Esperamos que las próximas elecciones al Congreso permitan acceder a mayor número de mujeres, pero vemos con mucha preocupación que se siguen aplicando montos para conseguir los escaños; y si eso es lo que está determinando que tengamos como precandidatos o candidatos, a las personas quizá menos idóneas para este nuevo Congreso transitorio, que exige representantes que no solo sepan de legislación, sino que conozcan de gestión pública y sean conocedores de la realidad regional y nacional, para sentar las bases de la nueva República que tanto anhelamos, es decir, una república de peruanos, por peruanos para peruanos.