Un reciente descubrimiento científico ha devuelto el foco al valor biológico y cultural del Parque Nacional Tingo María. Se trata del Daptomys nunashae, un pequeño roedor endémico de la región Huánuco que, según especialistas, representa no solo un aporte clave a la biodiversidad amazónica andina, sino también un símbolo vivo del patrimonio narrativo de la zona.
La especie, identificada por su pelaje marrón oscuro, su penacho blanco en la cola y una morfología claramente diferenciada de otras especies del género, fue hallada en una zona boscosa del parque, considerada hasta hoy de difícil acceso. El hallazgo ha sido presentado por investigadores como “una prueba de que aún hay mucho por descubrir en los ecosistemas peruanos que aún resisten la presión humana”.
El nombre de la especie, Daptomys nunashae, guarda una carga simbólica y cultural. Según explicaron los científicos involucrados, el término “Nunashae” es un homenaje a la princesa Nunash, figura mítica asociada a la leyenda de la Bella Durmiente, formación montañosa visible desde la ciudad de Tingo María y uno de los íconos turísticos de la región.
De acuerdo con líderes locales, este gesto refuerza la conexión entre ciencia y cosmovisión ancestral. “No es solo un roedor; es un símbolo que une territorio, leyenda y naturaleza”, comentó un representante del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP), entidad que administra el parque nacional desde su creación en 1965.
La leyenda de la Bella Durmiente, que narra la historia de amor trágico entre Nunash y un joven guerrero, ha sido transmitida por generaciones y forma parte de la identidad oral y turística de Huánuco. El hallazgo, en ese sentido, abre la posibilidad de incluir elementos de la fauna silvestre en propuestas educativas, turísticas y culturales con enfoque sostenible.
La aparición de esta nueva especie ha motivado a conservacionistas a pedir mayor protección para los ecosistemas que aún no han sido completamente explorados dentro del Parque Nacional. Según especialistas en biodiversidad, la existencia del Daptomys nunashae podría indicar la presencia de otros mamíferos pequeños aún no descritos por la ciencia.
“El descubrimiento de una especie endémica es también un recordatorio de la fragilidad del entorno. Este hábitat debe ser conservado íntegramente, sin concesiones a la deforestación ni a la urbanización desordenada”, advirtió un biólogo del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP).
Organizaciones locales también han exhortado a los gobiernos regionales y municipales a incorporar el hallazgo en sus planes de ordenamiento territorial, evitando el avance de actividades humanas sobre zonas de amortiguamiento.




