La pista atlética del parque central de Amarilis, una de las obras más representativas del distrito huanuqueño, se encuentra hoy en estado crítico. A pesar de haber sido ejecutada hace pocos años, usuarios frecuentes reportan que el espacio deportivo presenta grietas, baches y desprendimiento del material superficial, generando preocupación por la seguridad de los atletas locales.
De acuerdo con vecinos y deportistas que acuden diariamente al recinto, el deterioro de la infraestructura se evidenció a los pocos meses de ser entregada al público. La falta de mantenimiento, un aparente uso de materiales de baja calidad y una ejecución deficiente habrían acelerado el desgaste de la pista, la cual muestra hoy signos evidentes de colapso prematuro.
La obra fue ejecutada durante la gestión del exalcalde de Huánuco, José Luis “ Locky” Villavicencio Yzaguirre, quien autorizó la construcción del recinto deportivo como parte de un paquete de mejoras urbanas en Amarilis. Sin embargo, especialistas en infraestructura consultados por medios locales afirmaron que el material utilizado para la pista atlética, incluyendo el caucho, presentaba signos de envejecimiento y manipulación previa, presuntamente por haber estado almacenado durante largo tiempo en Lima.
Atletas y entrenadores relataron que, desde su inauguración, la pista comenzó a presentar levantamientos en sus capas superficiales. En algunas zonas, los usuarios aseguran que el recubrimiento puede desprenderse incluso con la mano. Esta situación no solo dificulta la práctica deportiva, sino que también expone a los deportistas a caídas, torceduras y otras lesiones.
Según denunciaron los usuarios del parque, la pista habría estado sobrevalorada desde su licitación. “Esto ha sido pegado con cola”, expresó un corredor habitual, quien criticó que no se haya supervisado con rigurosidad los materiales ni el proceso de instalación. Aunque no existen informes oficiales públicos hasta la fecha sobre el presupuesto total de la obra, los cuestionamientos ciudadanos han generado pedidos para que la Contraloría General de la República intervenga y evalúe si hubo irregularidades administrativas o técnicas.
El recinto continúa siendo utilizado por decenas de ciudadanos, entre ellos atletas profesionales, jóvenes estudiantes y adultos mayores que realizan actividad física de forma regular. No obstante, la creciente cantidad de baches y desniveles ha generado temor entre los usuarios. “Uno pisa mal y se lesiona”, comentó una madre que acompaña a su hijo a entrenar.
Ante la falta de atención municipal, un grupo de vecinos ha iniciado una campaña en redes sociales para visibilizar el deterioro de este espacio público y exigir acciones inmediatas. En paralelo, organizaciones deportivas locales solicitarán una evaluación técnica independiente para determinar si el material instalado cumple con los estándares mínimos exigidos por el Instituto Peruano del Deporte (IPD).




