Con el permiso del excandidato César Acuña por utilizar un término suyo y sin ánimo de plagiar sus palabras, nos permitimos hablar de la raza de los huanuqueños, reconocidos en la historia por su valentía, laboriosidad, porque Huánuco es cuna de hombres ilustres, héroes y de otros valores, que se están perdiendo en el tiempo.
Hoy, en pleno siglo XXI, esta población ha cambiado. Ya se han perdido los valores como el respeto, y la muestra de ello, se dio la noche del viernes último.
Las autoridades, con buen criterio, programaron un simulacro de sismo, que además se realizó en todo el país, que podría ocurrir como está sucediendo en todo el mundo en cualquier momento, y para que no nos agarre desprevenidos, debemos prepararnos para que los daños sean menores.
Pero, por lo visto la noche del viernes, la población se portó indiferente, y los conductores de vehículos, abusivos e intolerantes, al extremo que amenazaban con atropellar a los que participaban en el simulacro. Esta gente parece de otra raza, por irresponsables, malcriados e irrespetuoso con esta población que les da trabajo diario.
Por otro lado, debemos reconocer el trabajo de algunas de las autoridades, que participaron dando ejemplo de solidaridad, de cómo comportarse en casos de terremotos, inundaciones y otras desgracias que la naturaleza produce y nos castiga.
A no desmayar, a seguir organizando este tipo de acciones aunque sea para los que sí tenemos conciencia de la importancia de tomar precauciones para minimizar las consecuencias de los fenómenos naturales. Los otros, algún día, aprenderán.



