¿Para qué necesita oposición el fujimorismo?

Sigmund Freud decía que el subconsciente nos suele jugar malas pasadas en los llamados “lapsus linguae”, cosas que no debimos decir, pero que afloran porque queremos decirlo. “¿Quién es más corrupto: la empresa Odebrecht, la empresa OAS, Camargo Correa o el Congreso de la República?”, esta insólita pregunta en la que pone al Poder Legislativo como opción, es un ejemplo de lo que Freud señalaba. Lo que la congresista Beteta no parece entender es que la corrupción es una falta a la ética y a las leyes, y que no admite cuantificaciones y menos por la cantidad de dinero que haya involucrado en sus actos. La congresista fujimorista lanzó esta pregunta al periodista Augusto Álvarez Rodrich, en la comisión del Congreso que investiga el financiamiento de un premio que entregó el Instituto Prensa y Sociedad (Ipys), financiado por Odebrecht en los años 2014 y 2015. La respuesta inmediata de Álvarez Rodrich fue: “El Congreso”.