Para 2025 el crecimiento previsto se sitúa entre 35 y 4

El crecimiento económico peruano se encuentra en un punto de inflexión, donde las proyecciones optimistas del gobierno se enfrentan a un panorama global marcado por la incertidumbre y la volatilidad de los mercados. La gestión fiscal prudente y las medidas para impulsar la inversión privada se presentan como claves para alcanzar las metas establecidas, pese a los desafíos externos.

Según la investigación publicada por El Comercio, el viceministro de Hacienda, Erick Lahura, durante su participación en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington, abordó temas cruciales para la economía peruana, incluyendo la recaudación, el déficit fiscal y el crecimiento económico proyectado.

Lahura reconoció la preocupación del FMI respecto al riesgo fiscal a nivel global, especialmente tras el aumento del déficit fiscal en muchas economías como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Si bien Perú busca retornar a una senda de déficit fiscal responsable, la recesión de 2023, exacerbada por factores climáticos adversos, obligó al Ejecutivo a priorizar el crecimiento económico mediante el impulso a la inversión pública. Esta decisión, aunque impactó en el cumplimiento de la regla fiscal en 2023 y 2024, responde a una estrategia de consolidación fiscal a través del crecimiento.

El viceministro se mostró optimista respecto al cumplimiento de la meta de déficit fiscal del 2,2% para este año, gracias a una serie de medidas enfocadas tanto en el incremento de los ingresos como en la optimización de los gastos. Un factor clave es la esperada mayor recaudación impulsada por la regularización de impuestos para personas naturales, extendida hasta junio, aprovechando los buenos precios de los metales del año pasado, que se reflejan en la recaudación del año siguiente. La lucha contra el incumplimiento tributario, que se elevó tras la pandemia, también es un pilar fundamental, con el objetivo de reducirlo a través de una mayor fiscalización, particularmente en el ámbito del IGV.

La simplificación de los regímenes tributarios para la tercera categoría, actualmente en estudio, es otro aspecto relevante en la agenda del MEF. Si bien su implementación dependerá de los espacios políticos y la aprobación del Congreso, se espera que esta reforma contribuya a una mayor eficiencia y transparencia en la recaudación. Además, se analiza la posibilidad de implementar una tasa efectiva del 15% en las Zonas Económicas Especiales, siguiendo las recomendaciones de la OCDE, con el objetivo de atraer inversión y generar mayor actividad económica a largo plazo.

Respecto a las proyecciones de crecimiento, Lahura señaló que, si bien el MEF mantiene como objetivo un crecimiento del 4% para este año, las actuales circunstancias, incluyendo las tensiones comerciales a nivel global, han llevado a prever un rango entre 3,5% y 4%. Destacó que las proyecciones del FMI (2,8% para Perú) suelen ser conservadoras y que, históricamente, las cifras oficiales han superado las estimaciones iniciales. Además, indicó que la nueva Ley de Contrataciones del Estado permitirá optimizar las compras públicas, contribuyendo a la reducción del gasto. Vale la pena recordar que en el año 2023, la inflación en Perú cerró en 3.41%, según datos del INEI.