Pánico en un crucero: Al menos 100 heridos en medio de una tempestad en Atlántico Norte

En un giro de acontecimientos digno de las turbulentas aguas del Golfo de Vizcaya, el crucero Spirit of Discovery se vió obligado a cortar su viaje de dos semanas y regresar al Reino Unido debido a una tormenta inesperada. El incidente, que se produjo el pasado sábado, resultó en aproximadamente cien heridos leves entre los pasajeros, según informó la compañía de cruceros Saga. Cinco de ellos necesitaron hospitalización tras el arribo del buque a Portsmouth.

El crucero había partido el 24 de octubre con más de mil personas a bordo, con destino a las Islas Canarias. La adversa predicción meteorológica llevó a la tripulación a tomar la decisión de volver anticipadamente al Reino Unido, pero fue en el Golfo de Vizcaya donde el Spirit of Discovery encontró su mayor desafío.

Durante la tormenta, el sistema de seguridad del barco desencadenó una maniobra evasiva que hizo que el crucero girara bruscamente hacia la izquierda y se detuviera, causando la mayoría de las lesiones en ese instante. Los pasajeros vivieron horas de zozobra, confinados a sus cabinas, mientras el barco se mecía violentamente por las olas.

Testimonios de los pasajeros relatan cómo muchos enviaron mensajes de despedida a sus familiares, temiendo lo peor. El capitán, a través de los altavoces, procuraba mantener la calma, pidiendo a todos mantenerse sentados o acostados para su seguridad. La situación llegó a tal extremo que se dispuso una parte del comedor como área médica para atender a los lesionados.

El personal del crucero, en medio de las circunstancias adversas, fue elogiado por su profesionalismo y la calidez humana con la que trataron a los pasajeros durante y después de la tormenta. Saga ha confirmado que el barco sufrió daños “muy limitados” y que todos los pasajeros están a salvo después de este susto en alta mar. A su regreso, los pasajeros desembarcaron, mientras que los equipos trabajaban en la reparación de los daños materiales causados por la tormenta.

Saga se ha disculpado con los afectados y ha celebrado la seguridad de todos los pasajeros y tripulantes, a pesar del temor y la ansiedad vividos. Este suceso es un recordatorio de los desafíos impredecibles que enfrentan los viajes marítimos y la importancia de la preparación y la respuesta rápida ante emergencias.