Desde las 6 a. m., decenas de padres de familia se atrincheraron en las puertas de la I. E. Alejandro Sánchez Arteaga, en el A. H. San Luis sector 4, con el firme propósito de no dejar ingresar al director Senecio Magarino Chávez, acusado de malversación de fondos y malos tratos a padres y docentes. Luego de una prolongada intervención de los funcionarios de la UGEL Huánuco, Fiscalía de Prevención del Delito, Policía Nacional y efectivos de serenazgo de Amarilis, se dispuso su salida de la escuela y se nombró a la docente más antigua, como directora encargada.
Sabiendo la situación, Magarino Chávez llegó al promediar las 7 a. m., en compañía de efectivos de la comisaría de Amarilis. El rechazo de los padres fue contundente y no lo dejaron ingresar, incluso pusieron un candado en la puerta principal. “Corrupto”, fue el calificativo más escueto que le dijeron.
El director optó por retirarse y dijo que informaría de la situación a la UGEL Huánuco y presentaría su denuncia ante la Fiscalía de Prevención del Delito porque estaban atentando contra su derecho a trabajar, al tiempo de rechazar las acusaciones.
Minutos más tarde, llegó el director de Gestión Pedagógica de la UGEL Huánuco, Eugenio Marlon Evaristo, acompañado por el asesor legal, llamando a la reflexión a los padres y a deponer su actitud. Les dijo que estaban perjudicando a sus hijos porque no podían recibir clases.
Se realizó una reunión y, ante el contundente reclamo de los padres, la UGEL Huánuco optó por ponerlo a disposición y nombrar a la docente más antigua, Reyna Bernardo Castañeda, en calidad de directora encargada. “Existe un marcado rompimiento de relaciones y tomamos la medida también para proteger la integridad del director”, dijo Marlon Evaristo.
Cuando ya se había dispuesto su cambio, el director llegó al plantel acompañado de la fiscal de Prevención del Delito y efectivos policiales. En la reunión, los padres lo acusaron de haber malversado fondos del mantenimiento de tres aulas del nivel inicial donde se habría gastado más de 10 500 soles, pero los trabajos realizados no ameritan tal inversión. Lo acusaron de agredir verbalmente a los padres, versión que fue confirmada por algunos docentes.
En primer momento, Magarino Chávez dijo que no aceptaría la decisión y que no se retiraría de la I. E., pero luego de escuchar el sustento de la UGEL y ante el acecho de los padres, mencionó que no tenía problemas de entregar el cargo, pero que realizará acciones administrativas para retornar a la dirección. En la tarde, las clases se restablecieron.



