La muerte sorprendió a toda una familia mientras dormían dentro de su vivienda. Fortunato Saavedra Rojas (28), murió aplastado junto a su esposa Elsa Margarita Ventura Jorge (31), y sus dos hijas Belinda (5) y Sheyla de apenas tres meses de nacida. Los cuerpos quedaron sepultados bajo toneladas de tierra y papa, tras desplomarse la pared de su precaria casa.
De acuerdo a las primeras investigaciones de las autoridades de la provincia de Pachitea, la tragedia familiar habría ocurrido hace varios días en horas de la madrugada, pues los cadáveres estaban ya en proceso de descomposición. “Los cuerpos olían y estaban cubiertos con frazadas. Nadie vio el derrumbe porque sus vecinos viven lejos”, detalló una fuente.

Funcionarios policiales, serenos y fiscales de Panao llegaron ayer al caserío de Puliaj, para realizar las labores de rescate de entre los escombros. Luego de varias horas de búsqueda, los cuerpos fueron trasladados a la morgue de Huánuco para ser sometidos a la necropsia de ley y determinar las causas de la muerte.
Peso de la papa seria causante de desplome
Según las primeras averiguaciones, el desplome de la pared habría ocurrido por el peso de la papa que guardaba Fortunato en el segundo nivel. “Se cayó la mitad de la pared. Al parecer la madera cedió por el peso y provocó el desplome del muro”, comentó uno de los rescatistas.
La abuela de Fortunato fue quien encontró sepultado el cuerpo de su nieto junto a su esposa e hijas, cuando acudió a la vivienda para pedirle papa para su alimentación. Tras ello, dio aviso a las autoridades de la municipalidad de Pachitea para la remoción de las toneladas de tierra, papa y palos y así poder rescatar el cuerpo del infortunado agricultor y el resto de su familia.
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