Padre Oswaldo Rodríguez cumple 44 años de sacerdocio: Una vida de fe y servicio a los más necesitados

En una transmisión especial difundida por la plataforma del Diario AHORA, el padre Oswaldo Rodríguez Martínez conmemoró 44 años de vida sacerdotal y compartió un recuento de las iniciativas sociales y pastorales que, de acuerdo con su testimonio, promovió en Huánuco a lo largo de más de cuatro décadas. El religioso señaló que este aniversario representa un momento de gratitud personal y espiritual, al recordar el inicio de su ministerio y las decisiones que marcaron su vocación.


“Hoy es un día especial para mí”, expresó el sacerdote durante la entrevista, en la que explicó que su historia comenzó cuando le propusieron ser sacerdote y aceptó iniciar su formación. Según declaró, fue ordenado el 16 de enero de 1982 en la catedral, por manos de “monseñor Antonio”, hecho que —afirmó— dio inicio a una vida orientada a “servir a Dios” y a procurar que Dios “sea conocido, amado y servido”. En esa línea, sostuvo que su práctica pastoral se sostiene en la oración y la celebración de la misa, y que el amor a Dios se expresa, según dijo, en el amor a las personas, especialmente a quienes atraviesan situaciones difíciles.


El entrevistado también atribuyó a la colaboración de instituciones, amistades y autoridades el sostenimiento de su trabajo, precisando que lo alcanzado no se explica solo por su esfuerzo personal, sino por una red de apoyo construida a lo largo del tiempo.


Obras sociales

Consultado por los logros que considera más significativos, el padre Osvaldo señaló que una de las iniciativas centrales ha sido la Aldea Infantil San Juan Bosco, emprendida —según indicó— en los años difíciles de la década del 80, periodo en el que identificó a numerosos niños en situación de orfandad y abandono. El sacerdote explicó que, tras ser ordenado, comenzó a reunir a niños trabajadores cuando fue párroco de La Merced, y posteriormente —según relató— llegó a brindar alimentación a más de 300 niños trabajadores en otra etapa de su servicio.


A partir de esa experiencia, afirmó que impulsó la Casa Nazaret, que luego se convertiría en la aldea infantil. De acuerdo con su declaración, este centro continúa funcionando y actualmente atiende a 32 niños huérfanos, a quienes —según dijo— se les acompaña en su formación y cuidado integral.


En el mismo recuento, el sacerdote mencionó la creación de la Casa de los Jóvenes Pillco Marca y la Casa Santa Rosa, espacios que, según afirmó, permiten apoyar a jóvenes que culminaron la secundaria y buscan acceder a estudios superiores. El padre Osvaldo sostuvo que le resulta “emocionante” ver a beneficiarios culminar carreras profesionales y afirmó que, a lo largo de los años, han egresado jóvenes de diversas especialidades, como derecho, educación, administración, carreras técnicas y otras.


Atención a salud mental

En otro tramo de la entrevista, el padre Osvaldo explicó que su preocupación no se ha limitado a la niñez y juventud, sino también a otras poblaciones que —según señaló— suelen quedar invisibilizadas. En ese marco, relató su interés por las personas con enfermedades mentales en estado de abandono, a quienes describió como seres humanos que muchas veces terminan en la calle, sin atención ni acompañamiento.